¿A qué iglesia debo de ir?

Después que alguien se da cuenta de que ha estado en una congregación cristiana que aplica mucho orden de hechura humana, y se separa del mismo, puede que se pregunte: “Entonces, ¿a dónde debo ir?” Cuando contemplamos todos los nombres y las divisiones en el desorden de la cristiandad, ésta es desde luego una cuestión desconcertante. Pero, sin dudarlo ni un momento, respondemos: “A Dios y a la Palabra de Su gracia” (Hechos 20:3232And now, brethren, I commend you to God, and to the word of his grace, which is able to build you up, and to give you an inheritance among all them which are sanctified. (Acts 20:32)). Debemos buscar la mente de Dios en Su Palabra. Si todos estamos de acuerdo en que la Palabra de Dios debe ser la guía para el cristiano, entonces debemos buscar en Su Palabra para encontrar el orden bíblico. Preguntamos entonces: “¿A qué denominación me indica la Palabra de Dios que debo unirme?” La respuesta es obvia: a ninguna, porque no habla de unirse a denominaciones. Con esto en mente, la respuesta es clara: no puedo pertenecer a ninguna denominación, porque si lo hago, me situaría en una posición en la que la Palabra de Dios no me ha situado.
El patrón de la Iglesia Apostólica
Volviendo a Dios y a la Palabra de Su gracia, descubrimos que no nos ha dejado sin claridad en esta cuestión. “Resplandeció en las tinieblas una luz para los rectos” (Salmos 112:4; 119:105,1304Unto the upright there ariseth light in the darkness: he is gracious, and full of compassion, and righteous. (Psalm 112:4)
105NUN. Thy word is a lamp unto my feet, and a light unto my path. (Psalm 119:105)
130The entrance of thy words giveth light; it giveth understanding unto the simple. (Psalm 119:130)
). Si realmente queremos saber acerca de esto, Él nos mostrará. Su Palabra dice: “Y este es amor, que andemos según Sus mandamientos. Este es el mandamiento: Que andéis en Él, como vosotros habéis oído desde el principio (2 Juan 66And this is love, that we walk after his commandments. This is the commandment, That, as ye have heard from the beginning, ye should walk in it. (2 John 6)). Esto indica de manera clara que, en un día de ruina y confusión, cuando las enseñanzas y prácticas malas prevalecen en el testimonio cristiano (porque este es el contexto de esta Segunda Epístola de Juan, versículos 7-11), debemos volver a lo que era “desde el principio”: los primeros principios del cristianismo. Debemos volver a la Palabra de Dios y ver cómo se reunía la Iglesia en el tiempo de los apóstoles para la adoración y el ministerio, y dejar que ese sea nuestro modelo.
La Iglesia no es revelada en el Antiguo Testamento
Cuando vamos a la Palabra de Dios para estudiar el orden y la función de la iglesia, debemos buscar en el Nuevo Testamento, y en particular en las epístolas. Allí es donde se desarrolla la enseñanza de la Iglesia.
Una de las mayores claves para comprender lo que es la Iglesia, es ver que no forma parte de la revelación del Antiguo Testamento. Cristo y Su Iglesia es el gran misterio de Dios (Efesios 5:3232This is a great mystery: but I speak concerning Christ and the church. (Ephesians 5:32)). Un “misterio”, en su sentido bíblico, no significa algo difícil de comprender, sino un secreto que Dios ha guardado oculto desde antes de la fundación del mundo (Romanos 16:2525Now to him that is of power to stablish you according to my gospel, and the preaching of Jesus Christ, according to the revelation of the mystery, which was kept secret since the world began, (Romans 16:25)). Ahora que el secreto ha sido revelado, no es algo difícil de entender. El gran secreto del propósito eterno de Dios es que cuando Israel rechazara a su Mesías y, como resultado, fuera apartado por un tiempo en los tratos gubernamentales de Dios, el Espíritu Santo a través del evangelio reuniría de todas las naciones a creyentes judíos y gentiles para componer una nueva y celestial compañía de santos que serían unidos a Cristo como Su cuerpo y esposa. Esto es algo que estaba oculto en el corazón de Dios, y no fue revelado en el Antiguo Testamento (Efesios 3:99And to make all men see what is the fellowship of the mystery, which from the beginning of the world hath been hid in God, who created all things by Jesus Christ: (Ephesians 3:9)). Los que vivieron en otras épocas no sabían nada de ello, pues esto ni siquiera comenzó hasta el día de Pentecostés (Mateo 16:1818And I say also unto thee, That thou art Peter, and upon this rock I will build my church; and the gates of hell shall not prevail against it. (Matthew 16:18); Hechos 2:1-3,47; 11:151And when the day of Pentecost was fully come, they were all with one accord in one place. 2And suddenly there came a sound from heaven as of a rushing mighty wind, and it filled all the house where they were sitting. 3And there appeared unto them cloven tongues like as of fire, and it sat upon each of them. (Acts 2:1‑3)
47Praising God, and having favor with all the people. And the Lord added to the church daily such as should be saved. (Acts 2:47)
15And as I began to speak, the Holy Ghost fell on them, as on us at the beginning. (Acts 11:15)
). Este secreto, entonces, no se dio a conocer hasta los tiempos del Nuevo Testamento, a través del ministerio especial del apóstol Pablo (Efesios 3:2-5,92If ye have heard of the dispensation of the grace of God which is given me to you-ward: 3How that by revelation he made known unto me the mystery; (as I wrote afore in few words, 4Whereby, when ye read, ye may understand my knowledge in the mystery of Christ) 5Which in other ages was not made known unto the sons of men, as it is now revealed unto his holy apostles and prophets by the Spirit; (Ephesians 3:2‑5)
9And to make all men see what is the fellowship of the mystery, which from the beginning of the world hath been hid in God, who created all things by Jesus Christ: (Ephesians 3:9)
; Colosenses 1:24-2724Who now rejoice in my sufferings for you, and fill up that which is behind of the afflictions of Christ in my flesh for his body's sake, which is the church: 25Whereof I am made a minister, according to the dispensation of God which is given to me for you, to fulfil the word of God; 26Even the mystery which hath been hid from ages and from generations, but now is made manifest to his saints: 27To whom God would make known what is the riches of the glory of this mystery among the Gentiles; which is Christ in you, the hope of glory: (Colossians 1:24‑27)).
El misterio no es Cristo en Su Persona, ni Su vida perfecta en este mundo como Hombre, ni Su muerte y Su resurrección, ni Su venida para reinar sobre este mundo en poder y gloria. Todas estas cosas fueron mencionadas en las Escrituras del Antiguo Testamento. El maravilloso secreto ahora revelado es que Cristo tendría un complemento (la Iglesia, que es Su cuerpo y esposa) a Su lado en ese día venidero cuando Él reinará públicamente sobre este mundo. Desde el día de Pentecostés hasta la venida de Cristo (el Arrebatamiento), Dios está llamando a personas de todas las naciones por medio del evangelio para ser parte de este maravilloso privilegio (Hechos 15:1414Simeon hath declared how God at the first did visit the Gentiles, to take out of them a people for his name. (Acts 15:14)).
Ahora, viendo que la enseñanza sobre la Iglesia no forma parte del Antiguo Testamento, no nos dirigimos a él para aprender cómo la Iglesia debe adorar y funcionar administrativamente, ya que ella no se encuentra allí. Este es un punto extremadamente importante. Es algo que muchos cristianos han malentendido.
El Antiguo Testamento es un libro de tipos ilustrativos y figuras para el cristiano
No decimos con esto que los cristianos no deban leer el Antiguo Testamento. Al contrario: “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia” (2 Timoteo 3:1616All scripture is given by inspiration of God, and is profitable for doctrine, for reproof, for correction, for instruction in righteousness: (2 Timothy 3:16)). El Nuevo Testamento deja bien claro que “las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas; para que por la paciencia, y por la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Romanos 15:44For whatsoever things were written aforetime were written for our learning, that we through patience and comfort of the scriptures might have hope. (Romans 15:4)). Esto muestra que, aunque el Antiguo Testamento no fue escrito a nosotros como cristianos, sí fue escrito para nosotros. Es de gran importancia ver que, aparte de las cuestiones morales (las cuales nunca cambian con Dios), la manera en que los cristianos deben leer y aplicar el Antiguo Testamento es como tipo ilustrativo y en figura. Las cosas que se registran en las Escrituras del Antiguo Testamento son ahora tipos ilustrativos y figuras para nosotros como cristianos (1 Corintios 10:1111Now all these things happened unto them for ensamples: and they are written for our admonition, upon whom the ends of the world are come. (1 Corinthians 10:11); Hebreos 8:5; 9:9,23-24; 10:1; 11:195Who serve unto the example and shadow of heavenly things, as Moses was admonished of God when he was about to make the tabernacle: for, See, saith he, that thou make all things according to the pattern showed to thee in the mount. (Hebrews 8:5)
9Which was a figure for the time then present, in which were offered both gifts and sacrifices, that could not make him that did the service perfect, as pertaining to the conscience; (Hebrews 9:9)
23It was therefore necessary that the patterns of things in the heavens should be purified with these; but the heavenly things themselves with better sacrifices than these. 24For Christ is not entered into the holy places made with hands, which are the figures of the true; but into heaven itself, now to appear in the presence of God for us: (Hebrews 9:23‑24)
1For the law having a shadow of good things to come, and not the very image of the things, can never with those sacrifices which they offered year by year continually make the comers thereunto perfect. (Hebrews 10:1)
19Accounting that God was able to raise him up, even from the dead; from whence also he received him in a figure. (Hebrews 11:19)
; 1 Corintios 9:9-109For it is written in the law of Moses, Thou shalt not muzzle the mouth of the ox that treadeth out the corn. Doth God take care for oxen? 10Or saith he it altogether for our sakes? For our sakes, no doubt, this is written: that he that ploweth should plow in hope; and that he that thresheth in hope should be partaker of his hope. (1 Corinthians 9:9‑10); Gálatas 4:2424Which things are an allegory: for these are the two covenants; the one from the mount Sinai, which gendereth to bondage, which is Agar. (Galatians 4:24); Romanos 4:23; 5:1423Now it was not written for his sake alone, that it was imputed to him; (Romans 4:23)
14Nevertheless death reigned from Adam to Moses, even over them that had not sinned after the similitude of Adam's transgression, who is the figure of him that was to come. (Romans 5:14)
; Juan 5:3939Search the scriptures; for in them ye think ye have eternal life: and they are they which testify of me. (John 5:39); Lucas 24:27,4427And beginning at Moses and all the prophets, he expounded unto them in all the scriptures the things concerning himself. (Luke 24:27)
44And he said unto them, These are the words which I spake unto you, while I was yet with you, that all things must be fulfilled, which were written in the law of Moses, and in the prophets, and in the psalms, concerning me. (Luke 24:44)
). Somos instruidos por el Antiguo Testamento al aprender los principios que hay en él.
El judaísmo no es un modelo para la adoración cristiana
Con todo, las iglesias en la cristiandad han ignorado la clara enseñanza de la Escritura que dice que el tabernáculo es una figura del verdadero santuario al que ahora tenemos acceso por el Espíritu (Hebreos 9:8-9,23-248The Holy Ghost this signifying, that the way into the holiest of all was not yet made manifest, while as the first tabernacle was yet standing: 9Which was a figure for the time then present, in which were offered both gifts and sacrifices, that could not make him that did the service perfect, as pertaining to the conscience; (Hebrews 9:8‑9)
23It was therefore necessary that the patterns of things in the heavens should be purified with these; but the heavenly things themselves with better sacrifices than these. 24For Christ is not entered into the holy places made with hands, which are the figures of the true; but into heaven itself, now to appear in the presence of God for us: (Hebrews 9:23‑24)
). En lugar de ello, ¡las iglesias han usado el tabernáculo como el modelo para sus edificios de iglesia! Han tomado prestadas muchas cosas del Antiguo Testamento en un sentido literal para sus lugares de culto y para sus servicios religiosos. Con ello, se pierde de vista el verdadero significado de lo que representan aquellas cosas en sentido figurado. En la cristiandad se han erigido magníficos edificios y catedrales siguiendo el modelo del templo del Antiguo Testamento. A menudo llaman a esos edificios “Templo” o “Tabernáculo”, siguiendo el judaísmo del Antiguo Testamento. Algunas denominaciones han llegado hasta el extremo de reservar una parte del edificio como más santa que el resto; y se refieren a ella como “el santuario”, como en el tabernáculo del Antiguo Testamento. Todo esto muestra que los cristianos han perdido de vista hace ya mucho tiempo la realidad de que la casa de Dios hoy en día es una “casa espiritual” formada por individuos redimidos (1 Pedro 2:55Ye also, as lively stones, are built up a spiritual house, an holy priesthood, to offer up spiritual sacrifices, acceptable to God by Jesus Christ. (1 Peter 2:5); 1 Corintios 3:99For we are laborers together with God: ye are God's husbandry, ye are God's building. (1 Corinthians 3:9); Efesios 2:19-2219Now therefore ye are no more strangers and foreigners, but fellowcitizens with the saints, and of the household of God; 20And are built upon the foundation of the apostles and prophets, Jesus Christ himself being the chief corner stone; 21In whom all the building fitly framed together groweth unto an holy temple in the Lord: 22In whom ye also are builded together for an habitation of God through the Spirit. (Ephesians 2:19‑22); Hebreos 3:66But Christ as a son over his own house; whose house are we, if we hold fast the confidence and the rejoicing of the hope firm unto the end. (Hebrews 3:6)), y no una casa material.
La siguiente es una lista de algunas de las cosas que la Iglesia ha adoptado del judaísmo.
•  El uso de templos y catedrales literales como lugares de culto.
•  Una clase especial de hombres que ofician en nombre de la congregación.
•  El uso de instrumentos musicales para dar apoyo al culto.
•  El uso de un coro.
•  El uso de incienso para crear una atmósfera espiritual.
•  El uso de túnicas religiosas en los “ministros” y miembros del coro.
•  El uso de un altar literal (sin sacrificio).
•  La práctica del diezmo.
•  El acatamiento de los días sagrados y las fiestas religiosas.
•  Un registro de nombres de la congregación.
Es cierto que muchas de estas cosas judaicas han sido algo alteradas para encajar en un contexto cristiano, pero todavía tienen los rasgos del judaísmo. Este tipo de influencia judía de principios y prácticas ha impregnado la Iglesia. Mucho de esto ha estado presente en el cristianismo por tanto tiempo que ha sido aceptado por muchos como el orden ideal de Dios. La mayoría piensa que es bueno tener esta mezcla judeocristiana. Desgraciadamente, la mezcla de estos dos diferentes órdenes de acercamiento a Dios ha destruido el carácter distintivo de ambos, y lo que ha resultado de la mezcla no es ni judío ni cristiano.
Edificios de la Iglesia: ¿Una ayuda o un obstáculo para el evangelio?
El público en general se ha acostumbrado tanto a los edificios de iglesia y a las catedrales, que piensan que es el orden ideal de Dios. En sus mentes, estos edificios son parte del cristianismo. Pero el Nuevo Testamento ni siquiera insinúa que ése sea el designio de Dios para la iglesia. Hay al menos cinco razones por las que este tipo de edificios relacionados con el cristianismo tienden a obstaculizar en lugar de promover al evangelio.
1) No son bíblicos
Como ya hemos visto, sencillamente no hay justificación para este tipo de edificios en el Nuevo Testamento.
2) Dan el mensaje equivocado al mundo
Las personas pueden ser llevadas a creer que el cristianismo es una continuación del judaísmo, sólo con algunas nuevas alteraciones cristianas. Pueden llegar a concluir erróneamente que Dios habita “en templos hechos por manos humanas”, y que sólo puede ser adorado en ellos (Hechos 17:24-2524God that made the world and all things therein, seeing that he is Lord of heaven and earth, dwelleth not in temples made with hands; 25Neither is worshipped with men's hands, as though he needed any thing, seeing he giveth to all life, and breath, and all things; (Acts 17:24‑25)). De ahí la idea tan errónea de que una persona debe ir a la “iglesia” (el edificio) para orar y estar cerca del Señor.
3) No son económicos
Poner este énfasis en edificios lujosos mientras hay millones de personas en el mundo con necesidades espirituales y materiales es simplemente un mal uso del dinero. La mayoría de los fondos monetarios que la iglesia recibe en sus colectas debería ser para apoyar el evangelio y para la diseminación de la verdad, no para financiar edificios modernos y organizaciones paraeclesiásticas. Los grandes pagos de capital e intereses tienden a inducir a los líderes de la iglesia a animar a la congregación a que den más generosamente en las ofrendas para poder pagar el edificio y su mantenimiento. Además, la gente pueda sacar la conclusión de que Dios está solamente interesado en el dinero. Con los miles de dólares que se reciben semanalmente, parece que el problema de las iglesias no es tanto la cantidad de las ofrendas que reciben, sino cómo administran los fondos que reciben. Hudson Taylor dijo: “¡El problema de la Iglesia no son los fondos insuficientes, sino los fondos no consagrados!”
4) Es hipocresía
Construir unos edificios tan grandes, y al mismo tiempo decirle a la gente que los amamos y estamos profundamente preocupados por sus almas, no suena muy convincente. Si la Iglesia verdaderamente está tan interesada por los necesitados del mundo, ¿por qué no sacrifica un poco de sus lujos tan espléndidos? Al construir tales edificios, la Iglesia sólo demuestra que se preocupa más por su propia gloria y comodidad, que por las personas que padecen necesidad.
5) Son intimidantes
Es difícil conseguir que la gente asista a reuniones en los monumentales edificios de iglesia relacionados con el cristianismo. Esos imponentes edificios tienden a alejar, y no a atraer, a personas con poca o ninguna influencia cristiana. De hecho, hasta les puede parecer odioso. (La gente del mundo a veces tiene un mejor criterio de lo que es apropiado para el cristianismo que los mismos cristianos; véase Lucas 16:88And the lord commended the unjust steward, because he had done wisely: for the children of this world are in their generation wiser than the children of light. (Luke 16:8)). Existe una fuerte reacción en contra del formalismo, en particular entre los jóvenes. Hay también un temor a que se les pida dinero. Pero muchas de estas mismas personas están bien dispuestas a asistir a un estudio bíblico conversacional en una casa o en un local con menos pretensiones. Se sienten más cómodas en una atmósfera informal y no profesional, y por ello son más susceptibles a recibir el evangelio.
Por ende, estos grandes edificios de iglesia son contraproducentes para el evangelio, y nos muestra que no somos más sabios que la Palabra de Dios. Las instrucciones sencillas que Él nos ha dado en Su Palabra son lo mejor, ya que “perfecto es Su camino” (Salmo 18:3030As for God, his way is perfect: the word of the Lord is tried: he is a buckler to all those that trust in him. (Psalm 18:30)).
El cristianismo es de carácter celestial
Si queremos entender lo que es el verdadero cristianismo, debemos ver que el judaísmo y el cristianismo son realmente dos órdenes de culto distintos y contrapuestos, aunque ambos fueron establecidos por Dios. El judaísmo es una forma terrenal de acercarse a Dios en la adoración, dado por Él para un pueblo terrenal con esperanzas terrenales y una herencia terrenal. Por otra parte, el cristianismo es un orden de adoración celestial, dado por Él para Su pueblo celestial que tiene esperanzas celestiales y una herencia celestial (Hebreos 3:11Wherefore, holy brethren, partakers of the heavenly calling, consider the Apostle and High Priest of our profession, Christ Jesus; (Hebrews 3:1); Colosenses 1:55For the hope which is laid up for you in heaven, whereof ye heard before in the word of the truth of the gospel; (Colossians 1:5); Filipenses 3:2020For our conversation is in heaven; from whence also we look for the Saviour, the Lord Jesus Christ: (Philippians 3:20); 1 Pedro 1:44To an inheritance incorruptible, and undefiled, and that fadeth not away, reserved in heaven for you, (1 Peter 1:4)).
Por consiguiente, en el verdadero cristianismo no se guardan días santos ni festivales religiosos especiales, ya que esas cosas pertenecen a la religión terrenal. Cuando los gálatas se apartaron en pos de los flacos y pobres rudimentos de la religión terrenal, el apóstol Pablo los reprendió diciendo: “¿Cómo os volvéis de nuevo á los flacos y pobres rudimentos, en los cuales queréis volver á servir? Guardáis los días, y los meses, y los tiempos, y los años” (Gálatas 4:9-109But now, after that ye have known God, or rather are known of God, how turn ye again to the weak and beggarly elements, whereunto ye desire again to be in bondage? 10Ye observe days, and months, and times, and years. (Galatians 4:9‑10)). Israel observaba días religiosos especiales porque tenía una religión terrenal. Esto era correcto y apropiado para ellos, pero la Iglesia, que pertenece al cielo, no tiene tal cosa. No obstante, las denominaciones han perdido de vista en gran medida el llamado celestial de la Iglesia y han inventado días religiosos especiales, tales como; Viernes Santo, Día de Todos los Santos, Cuaresma, etc. Estas cosas no se encuentran en ninguna parte de la Biblia. Colosenses 2:16-1716Let no man therefore judge you in meat, or in drink, or in respect of an holyday, or of the new moon, or of the sabbath days: 17Which are a shadow of things to come; but the body is of Christ. (Colossians 2:16‑17) nos dice: “Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados: Lo cual es la sombra de lo por venir”. Sólo hay un día que debe tener un significado para el cristiano, y ese es “el día del Señor”: el primer día de la semana (Apocalipsis 1:1010I was in the Spirit on the Lord's day, and heard behind me a great voice, as of a trumpet, (Revelation 1:10)).
El verdadero cristianismo está “fuera del campamento”
El Nuevo Testamento indica que la Iglesia primitiva, que estaba principalmente compuesta por judíos, abandonó aquel orden judaico (con un poco de incitación) por el verdadero cristianismo. El objetivo de la Epístola a los Hebreos es mostrar que el culto cristiano está realmente en contraposición al culto judaico, en lugar de ser una extensión del mismo.
Después de haber hecho muchas afirmaciones acerca de esto en la epístola, la conclusión de todo el asunto es exhortar a la Iglesia a dejar por completo ese orden judaico, porque el Señor Jesucristo está actualmente fuera de todo eso. Dice: “Salgamos pues á Él fuera del real [campamento], llevando Su vituperio” (Hebreos 13:1313Let us go forth therefore unto him without the camp, bearing his reproach. (Hebrews 13:13)). El “real [campamento]” es un término que representa el judaísmo y todos sus principios y prácticas relacionadas. Un judío no tendría ninguna dificultad para entender el significado de este término, ya que se utilizaba en el Antiguo Testamento en relación con Israel. La Iglesia primitiva salió “á Él fuera del real [del campamento]”. Bajo la enseñanza de Pablo, se les mostró que el cristianismo no era una rama o alteración del judaísmo, como piensan muchos cristianos hoy en día, sino una forma totalmente “nueva” de acercarse a Dios en la adoración (Hebreos 10:2020By a new and living way, which he hath consecrated for us, through the veil, that is to say, his flesh; (Hebrews 10:20)). Fue algo que al principio les resultó difícil a los judíos convertidos, y Dios los trató con paciencia. De hecho, fue la causa de la redacción de las epístolas hebreo-cristianas. Estas epístolas (Hebreos, Santiago, y Primera y Segunda de Pedro) están especialmente dedicadas a sacar al judío convertido del judaísmo y establecerlo en el cristianismo. También son muy aplicables para la Iglesia de hoy, que se ha sumergido en un orden de culto casi judaico, y tiene la apremiante necesidad de salir de él.
Puesto que las supuestas iglesias en la cristiandad han tomado muchas cosas judaicas y las han entretejido en su sistema de adoración, de modo que se han convertido en una parte integral de sus servicios, el principio dado en Hebreos 13:1313Let us go forth therefore unto him without the camp, bearing his reproach. (Hebrews 13:13) es una exhortación muy necesaria para hoy en día. Debemos salir “del real [del campamento]” dondequiera que lo veamos, ya sea en las sinagogas judías o en las iglesias denominacionales de la cristiandad creadas por el hombre. Este versículo también nos proporciona otra razón por la que debemos separarnos de las iglesias denominacionales y no denominacionales. Nos exhorta a ir a Cristo que ahora está fuera de ese orden terrenal; porque el judaísmo, aunque originalmente fue establecido por Dios, es un orden de adoración que ha sido puesto a un lado.
La adoración cristiana es “en espíritu y en verdad”
Este cambio en la forma de acercarse a Dios en la adoración fue anunciado por primera vez por el Señor Jesús a la mujer samaritana en el pozo de Sicar. Le indicó que ese orden terrenal de adoración, el cual tenía un centro terrenal, iba a llegar a su fin. Él le dijo: “Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre” (Juan 4:2121Jesus saith unto her, Woman, believe me, the hour cometh, when ye shall neither in this mountain, nor yet at Jerusalem, worship the Father. (John 4:21)). Ese “monte” (Gerizim) era el lugar donde los samaritanos adoraban, y “Jerusalem” era el lugar donde Israel adoraba a Jehová. Pero ahora todo eso iba a dar lugar a una forma de adoración totalmente nueva, en un nuevo lugar de adoración. No sería en un santuario físico en la tierra, sino en el verdadero santuario en los cielos (Hebreos 8:1-51Now of the things which we have spoken this is the sum: We have such an high priest, who is set on the right hand of the throne of the Majesty in the heavens; 2A minister of the sanctuary, and of the true tabernacle, which the Lord pitched, and not man. 3For every high priest is ordained to offer gifts and sacrifices: wherefore it is of necessity that this man have somewhat also to offer. 4For if he were on earth, he should not be a priest, seeing that there are priests that offer gifts according to the law: 5Who serve unto the example and shadow of heavenly things, as Moses was admonished of God when he was about to make the tabernacle: for, See, saith he, that thou make all things according to the pattern showed to thee in the mount. (Hebrews 8:1‑5)). (Se menciona en otra parte que después de que la Iglesia sea llamada a casa al cielo en el Arrebatamiento, el judaísmo será reanudado una vez más en la tierra por Israel y los gentiles convertidos, porque es la forma adecuada para que la gente terrenal adore a Dios. Véase Ezequiel 40–48. Esto muestra que el judaísmo no es malo, sino que sólo ha sido puesto a un lado por un tiempo mientras Dios está llamando a una compañía celestial de creyentes: la Iglesia).
En segundo lugar, el Señor le dijo a la mujer samaritana que habría una nueva revelación en cuanto a la Persona que es adorada. Israel adoraba a Jehová, pero los cristianos ahora adorarían “al Padre”. Esto era algo nuevo y es claramente una revelación cristiana, pues en el Antiguo Testamento no se le acercaba a Dios como Padre.
En tercer lugar, el Señor le mostró que también iba a haber un cambio en el carácter de la adoración. Dijo: “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que adoren” (Juan 4:23-2423But the hour cometh, and now is, when the true worshippers shall worship the Father in spirit and in truth: for the Father seeketh such to worship him. 24God is a Spirit: and they that worship him must worship him in spirit and in truth. (John 4:23‑24)). Adorar en “espíritu y en verdad” es un culto espiritual acorde con la revelación cristiana de la verdad. Esto era algo que no caracterizaba la adoración de Israel, porque el Señor indicó claramente que era algo nuevo que estaba por comenzar; aún no estaba en práctica en ese entonces. La adoración de Israel a Jehová era a través de rituales y ceremonias. Tenían una religión que estaba diseñada, si era posible, para inducir al hombre en la carne a adorar a Dios. Esto se debía a que el hombre en ese tiempo todavía estaba a prueba (desde Adán hasta la cruz de Cristo son 40 siglos, el número que simboliza la prueba). Por ello, se emplearon prácticamente todos los medios externos en función de religión para alcanzar este fin. Pero los cristianos no necesitan una religión de rituales y ceremonias para adorar a Dios como lo hizo Israel, porque ahora tenemos acceso por el Espíritu a la presencia misma de Dios (Efesios 2:18; 3:1218For through him we both have access by one Spirit unto the Father. (Ephesians 2:18)
12In whom we have boldness and access with confidence by the faith of him. (Ephesians 3:12)
; Hebreos 10:19-2219Having therefore, brethren, boldness to enter into the holiest by the blood of Jesus, 20By a new and living way, which he hath consecrated for us, through the veil, that is to say, his flesh; 21And having an high priest over the house of God; 22Let us draw near with a true heart in full assurance of faith, having our hearts sprinkled from an evil conscience, and our bodies washed with pure water. (Hebrews 10:19‑22)). En el cristianismo, la adoración es asistida por el Espíritu Santo que mora en nosotros, no por los esfuerzos de la mano del hombre (Filipenses 3:33For we are the circumcision, which worship God in the spirit, and rejoice in Christ Jesus, and have no confidence in the flesh. (Philippians 3:3); Hechos 17:24-2524God that made the world and all things therein, seeing that he is Lord of heaven and earth, dwelleth not in temples made with hands; 25Neither is worshipped with men's hands, as though he needed any thing, seeing he giveth to all life, and breath, and all things; (Acts 17:24‑25)). Este es un privilegio que Israel no tuvo. El culto cristiano es “el camino ... nuevo y vivo” (Hebreos 10:2020By a new and living way, which he hath consecrated for us, through the veil, that is to say, his flesh; (Hebrews 10:20)). Es “nuevo” porque no es una reiteración del judaísmo, y es “vivo” porque uno tiene que tener una vida nueva (nacer de nuevo) para acercarse a Dios de esta manera celestial.
Sacrificios espirituales o un “ministerio de música”
Por tanto, los sacrificios cristianos no son algo exterior literal como en el judaísmo, sino que son “sacrificios espirituales” (1 Pedro 2:55Ye also, as lively stones, are built up a spiritual house, an holy priesthood, to offer up spiritual sacrifices, acceptable to God by Jesus Christ. (1 Peter 2:5); Hebreos 13:1515By him therefore let us offer the sacrifice of praise to God continually, that is, the fruit of our lips giving thanks to his name. (Hebrews 13:15); Juan 4:2323But the hour cometh, and now is, when the true worshippers shall worship the Father in spirit and in truth: for the Father seeketh such to worship him. (John 4:23); Filipenses 3:33For we are the circumcision, which worship God in the spirit, and rejoice in Christ Jesus, and have no confidence in the flesh. (Philippians 3:3)). Puesto que el cristiano da culto “en espíritu y en verdad”, podría sentarse sin moverse en una silla, y podría producirse en su espíritu verdadera alabanza y adoración a Dios por el Espíritu Santo que mora en él. Esta es la verdadera adoración celestial. El cristiano no necesita una orquesta o un coro para producir adoración de su corazón, como lo hacía Israel en el judaísmo. Adorar con la ayuda de instrumentos musicales es realmente adoración en terreno judío. Mezclar el conocimiento y la revelación cristiana con el orden judío de adoración (que es esencialmente lo que la mayoría de las supuestas iglesias en la cristiandad hacen) no es el verdadero cristianismo. En el cielo no habrá necesidad de esos instrumentos externos en la adoración de Dios. Y los cristianos no tienen necesidad de ellos ahora, porque deben adorar a Dios de esa manera celestial.
Dos instrumentos en la adoración cristiana
Por eso no leemos en el libro de los Hechos ni en las epístolas ningún caso en el que los cristianos adorasen al Señor utilizando instrumentos musicales. No se menciona en ninguna de las epístolas del Nuevo Testamento que la adoración cristiana fuera asistida por instrumentos musicales. Los únicos dos instrumentos utilizados para adorar a Dios en el cristianismo son nuestros “corazones” (Efesios 5:1919Speaking to yourselves in psalms and hymns and spiritual songs, singing and making melody in your heart to the Lord; (Ephesians 5:19); Colosenses 3:1616Let the word of Christ dwell in you richly in all wisdom; teaching and admonishing one another in psalms and hymns and spiritual songs, singing with grace in your hearts to the Lord. (Colossians 3:16)) y nuestros “labios”, es decir, nuestras voces (Hebreos 13:1515By him therefore let us offer the sacrifice of praise to God continually, that is, the fruit of our lips giving thanks to his name. (Hebrews 13:15)). En cuanto al cristianismo, sólo leemos sobre “cantar y alabar al Señor en vuestros corazones” (Efesios 5:1919Speaking to yourselves in psalms and hymns and spiritual songs, singing and making melody in your heart to the Lord; (Ephesians 5:19)). Se nos dice que “ofrezcamos por medio de Él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á Su nombre” (Hebreos 13:1515By him therefore let us offer the sacrifice of praise to God continually, that is, the fruit of our lips giving thanks to his name. (Hebrews 13:15)). A pesar de esto, la distinción entre la adoración cristiana y el judaísmo ha sido ignorada en las denominaciones. Las bandas musicales (a veces grandes orquestas) se han convertido en una parte integral de los “servicios de adoración” cristianos de hoy. Se le llama “ministerio de música”, pero el propósito parece ser más para el entretenimiento de las audiencias que para el ministerio. La mayoría de las iglesias evangélicas tendrán un músico talentoso en el escenario para este supuesto “ministerio” que dirigirá la orquesta y el coro; ¡y se le llama “el líder de adoración”!
Es interesante notar no solamente que la Palabra de Dios no da ninguna dirección para que los cristianos adoren de esta forma judaica, sino también que la historia de la Iglesia nos dice que la música instrumental prácticamente no tuvo ninguna parte en el cristianismo durante sus primeros 1400 años. (Hubo una ausencia total de música en la Iglesia en los primeros 700 años, seguida de una gran oposición a ella durante los siguientes 700 años). Sólo en los últimos siglos se ha aceptado y utilizado la música en la adoración y la actividad evangélica. Nos preguntamos: “Si el tal ‘ministerio de música’ es tan importante para la asamblea como la Iglesia de hoy dice, ¿por qué el apóstol Pablo o el apóstol Pedro no exhortaron a las asambleas a las que escribieron, a asegurarse de tener un ‘ministerio de música’ en sus reuniones?”. Y, “¿Por qué no se menciona en el Nuevo Testamento?”. Creemos que los instrumentos musicales en la adoración, y muchas otras cosas hechas por el hombre que se han introducido, son evidencia de la ruina de la Iglesia del cual la Escritura nos advierte. A medida que el testimonio cristiano se ha alejado más y más del orden de Dios, la música ha ido ganando lentamente un lugar, hasta que ha sido aceptada como algo normal para la adoración cristiana. Es posible que haya entrado con buenas intenciones, pero aun así no tiene justificación bíblica.
No decimos que un cristiano no deba tocar música, sino que ésta no tiene lugar en la adoración cristiana. El hermano J. N. Darby dijo: “Si con música se pudiera hacer dormir a un enfermo padre de familia, tocaría la más hermosa que pudiera encontrar; pero la música sólo estropea cualquier adoración al mezclar el placer de los sentidos con lo que debería ser el poder del Espíritu de Dios”.
Vino nuevo en odres nuevos
La mayoría de los cristianos rechazan esto e insisten en que la forma de acercarse a Dios en la adoración es como lo hacía Israel; y que de hecho es el modelo para la adoración cristiana. Pero si la forma de adoración de Israel en el Antiguo Testamento es el modelo para la adoración cristiana, entonces ¿por qué la Escritura dice que la adoración cristiana es una forma “nueva” de adoración? (Hebreos 10:2020By a new and living way, which he hath consecrated for us, through the veil, that is to say, his flesh; (Hebrews 10:20)).
El Señor sabía que habría un intento de unir el antiguo orden de adoración al nuevo orden en el cristianismo, y advirtió que, al hacerlo, sería como poner un paño nuevo en un vestido viejo, y vino nuevo en odres viejos (Lucas 5:36-3936And he spake also a parable unto them; No man putteth a piece of a new garment upon an old; if otherwise, then both the new maketh a rent, and the piece that was taken out of the new agreeth not with the old. 37And no man putteth new wine into old bottles; else the new wine will burst the bottles, and be spilled, and the bottles shall perish. 38But new wine must be put into new bottles; and both are preserved. 39No man also having drunk old wine straightway desireth new: for he saith, The old is better. (Luke 5:36‑39)). El resultado sería que ambos se estropearían. Esto es justo lo que ha ocurrido en la profesión cristiana. Continuó diciendo que el “vino nuevo” debe ser puesto en “odres nuevos”. Esto significa que las cosas nuevas relacionadas con la adoración cristiana deben estar en un nuevo entorno cristiano adecuado. El Señor también dijo que cuando a una persona que está acostumbrada al vino viejo de las cosas judaicas se le presenta el vino nuevo del cristianismo, al principio dirá que el viejo es mejor (Lucas 5:3939No man also having drunk old wine straightway desireth new: for he saith, The old is better. (Luke 5:39)). Estando apegado en sus afectos a ese orden de adoración que atrae tanto a los sentidos, una persona no se desprende tan fácilmente de él. Como hemos dicho, la epístola a los Hebreos trata cuidadosamente este problema. Retoma una característica del judaísmo tras otra y la compara con lo que ahora tenemos en el cristianismo, y concluye en casi todos los capítulos, que tenemos algo “mejor” (Hebreos 1:4; 6:9; 7:7,19,22; 8:6; 9:23; 10:34; 11:4,16,35,40; 12:244Being made so much better than the angels, as he hath by inheritance obtained a more excellent name than they. (Hebrews 1:4)
9But, beloved, we are persuaded better things of you, and things that accompany salvation, though we thus speak. (Hebrews 6:9)
7And without all contradiction the less is blessed of the better. (Hebrews 7:7)
19For the law made nothing perfect, but the bringing in of a better hope did; by the which we draw nigh unto God. (Hebrews 7:19)
22By so much was Jesus made a surety of a better testament. (Hebrews 7:22)
6But now hath he obtained a more excellent ministry, by how much also he is the mediator of a better covenant, which was established upon better promises. (Hebrews 8:6)
23It was therefore necessary that the patterns of things in the heavens should be purified with these; but the heavenly things themselves with better sacrifices than these. (Hebrews 9:23)
34For ye had compassion of me in my bonds, and took joyfully the spoiling of your goods, knowing in yourselves that ye have in heaven a better and an enduring substance. (Hebrews 10:34)
4By faith Abel offered unto God a more excellent sacrifice than Cain, by which he obtained witness that he was righteous, God testifying of his gifts: and by it he being dead yet speaketh. (Hebrews 11:4)
16But now they desire a better country, that is, an heavenly: wherefore God is not ashamed to be called their God: for he hath prepared for them a city. (Hebrews 11:16)
35Women received their dead raised to life again: and others were tortured, not accepting deliverance; that they might obtain a better resurrection: (Hebrews 11:35)
40God having provided some better thing for us, that they without us should not be made perfect. (Hebrews 11:40)
24And to Jesus the mediator of the new covenant, and to the blood of sprinkling, that speaketh better things than that of Abel. (Hebrews 12:24)
).
Los cristianos deben reunirse para la adoración y el ministerio en el nombre del Señor Jesucristo y esperar la guía del Espíritu
Recurriendo al Nuevo Testamento como nuestra guía para el funcionamiento de una asamblea cristiana, vemos que el gran designio de Dios es exaltar a Su Hijo, el Señor Jesucristo. Aprendemos que Dios piensa en Su Hijo a tal grado que ha puesto el valor más grande en Su Nombre. La Biblia dice que Él “le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre; para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra [seres infernales] (Filipenses 2:9-10,9Wherefore God also hath highly exalted him, and given him a name which is above every name: 10That at the name of Jesus every knee should bow, of things in heaven, and things in earth, and things under the earth; (Philippians 2:9‑10) traducción J. N. Darby; Efesios 1:2020Which he wrought in Christ, when he raised him from the dead, and set him at his own right hand in the heavenly places, (Ephesians 1:20)). El Señor Jesús dijo a Sus discípulos que cuando la Iglesia se formase después de Su muerte (en Pentecostés), entonces Su NOMBRE sería el punto de congregación de ellos. Les dijo: “Porque donde están dos ó tres congregados en Mi nombre, allí estoy en medio de ellos” (Mateo 18:2020For where two or three are gathered together in my name, there am I in the midst of them. (Matthew 18:20)). La iglesia primitiva lo hacía así. Se reunían en el excelso Nombre del Señor Jesús cuando se congregaban para la adoración, el ministerio y otras funciones de la asamblea (1 Corintios 5:44In the name of our Lord Jesus Christ, when ye are gathered together, and my spirit, with the power of our Lord Jesus Christ, (1 Corinthians 5:4)). No aceptaron otro nombre más que el Suyo. ¡Este sigue siendo el modelo de Dios para la Iglesia en la actualidad!
¿Qué pensarán los ángeles, conociendo y deleitándose en el excelso Nombre de Jesucristo, cuando ven a los cristianos reunirse para la adoración en la tierra llevando todo tipo de nombres denominacionales y no denominacionales? Mientras que Dios da el mayor valor al nombre de Jesús, los hombres dicen que no importa el nombre con el que te identifiques. Nos preguntamos: “¿Llevará el pueblo del Señor esos nombres en el cielo? ¿Habrá allá arriba presbiterianos, bautistas, cristianos reformados, metodistas, pentecostales, de la alianza, etc.?” No; cuando lleguemos allí, todos los demás nombres habrán desaparecido.
El nombre de Cristo es supremo en el cielo. Y debería serlo también en la tierra. El Señor Jesús enseñó a Sus discípulos que Dios quiere que se haga Su voluntad en la tierra como en el cielo. Debían orar con ese fin: “Sea hecha Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:1010Thy kingdom come. Thy will be done in earth, as it is in heaven. (Matthew 6:10)). Sin embargo, a pesar de esto, los cristianos en la tierra todavía quieren reunirse bajo todo tipo de nombres sectarios, aunque admiten que no habrá tal cosa en el cielo. Si oráramos honestamente, “Sea hecha Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”, tendríamos que renunciar a todo nombre y secta en la tierra como se hace en el cielo. Ciertamente, el Señor Jesús es digno de que nos reunamos en ningún otro nombre más que en el Suyo.
Qué diferencia entre hoy y los días de los apóstoles. En sus días, el Señor Jesucristo era el nombre exaltado al que se reunían; exaltar otro nombre, aunque fuera un Pablo, o un Cefas, era denunciado por el Espíritu de Dios como carnalidad y división (1 Corintios 1:12; 3:3-512Now this I say, that every one of you saith, I am of Paul; and I of Apollos; and I of Cephas; and I of Christ. (1 Corinthians 1:12)
3For ye are yet carnal: for whereas there is among you envying, and strife, and divisions, are ye not carnal, and walk as men? 4For while one saith, I am of Paul; and another, I am of Apollos; are ye not carnal? 5Who then is Paul, and who is Apollos, but ministers by whom ye believed, even as the Lord gave to every man? (1 Corinthians 3:3‑5)
). Qué triste es ver el alejamiento del orden de Dios en los cristianos hoy en día, llevando todo tipo de nombres denominacionales.
Si nosotros, en fe, simplemente reconociéramos nuestra debilidad y tomáramos nuestro lugar de dependencia de Dios, y nos reuniéramos sólo en el Nombre del Señor Jesús, bajo la dirección del Espíritu, encontraríamos que Cristo estaría en medio como Él lo prometió. Incluso si hubiera sólo dos o tres que buscaran actuar según esta Palabra, ellos experimentarían el gozo de Su presencia. Podrían recibir el reproche de otros cristianos por reunirse de una manera tan sencilla, pues la Palabra de Dios dice que, si salimos del “real”, con certeza llevaremos “Su vituperio” (Hebreos 13:1313Let us go forth therefore unto him without the camp, bearing his reproach. (Hebrews 13:13)). Pero también tendrían la feliz confianza de que se reúnen según la Palabra de Dios. Esto es porque hay una alegría en hacer la voluntad de Dios, la cual sólo conocen los que la hacen.
La práctica bíblica de cristianos que se reúnen para la adoración y el ministerio
Además de estar reunido al Nombre del Señor Jesucristo, aprendemos por el Nuevo Testamento que la Iglesia primitiva también se reunía para al menos cuatro propósitos principales. Dice: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones (Hechos 2:4242And they continued stedfastly in the apostles' doctrine and fellowship, and in breaking of bread, and in prayers. (Acts 2:42)). Esos son los mismos propósitos para los cuales debería reunirse la Iglesia en la actualidad. Se los podría llamar “las cuatro anclas” de la vida en asamblea.
En primer lugar, la Iglesia primitiva se reunía para aprender “la doctrina de los apóstoles”. También nosotros necesitamos de reuniones específicas para aprender la enseñanza de la Escritura. Sin embargo, muchos cristianos no consideran que la doctrina sea importante. A muchos les parece que, en realidad, siempre y cuando todos nos llevemos bien y amemos al Señor, no importa tanto la doctrina que uno sostenga. La enseñanza bíblica en las denominaciones generalmente refleja esta clase de actitud. El énfasis de la mayoría de los sermones recae en algún tema práctico de la vida cristiana. La consecuencia es que las personas no están establecidas en la verdad. Muchos amados cristianos se pasan la vida “llevados por doquiera de todo viento de doctrina” que les llega (Efesios 4:1414That we henceforth be no more children, tossed to and fro, and carried about with every wind of doctrine, by the sleight of men, and cunning craftiness, whereby they lie in wait to deceive; (Ephesians 4:14)). Necesitamos tener reuniones como las que tenía la Iglesia primitiva, direccionadas por el Espíritu, donde dos o tres puedan dirigirse a los santos con una palabra de exhortación, o con una presentación de la enseñanza. Pablo dijo: “Hablen dos ó tres, y los demás juzguen. Y si á otro que estuviere sentado, fuere revelado, calle el primero. Porque podéis todos profetizar uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados. Y los espíritus de los que profetizaren, sujétense á los profetas” (1 Corintios 14:26-3226How is it then, brethren? when ye come together, every one of you hath a psalm, hath a doctrine, hath a tongue, hath a revelation, hath an interpretation. Let all things be done unto edifying. 27If any man speak in an unknown tongue, let it be by two, or at the most by three, and that by course; and let one interpret. 28But if there be no interpreter, let him keep silence in the church; and let him speak to himself, and to God. 29Let the prophets speak two or three, and let the other judge. 30If any thing be revealed to another that sitteth by, let the first hold his peace. 31For ye may all prophesy one by one, that all may learn, and all may be comforted. 32And the spirits of the prophets are subject to the prophets. (1 Corinthians 14:26‑32)).
Tener una lectura bíblica donde se leen las Escrituras y los hermanos tienen la oportunidad de exponer un pasaje para la edificación de la asamblea, es también un medio viable para comunicar la enseñanza a los santos. Reunirse para la lectura de las Escrituras era la práctica de los hermanos en la Iglesia primitiva. Pablo exhortó a Timoteo: “ocúpate en leer (literalmente: ‘en las lecturas’), en exhortar, en enseñar” (1 Timoteo 4:1313Till I come, give attendance to reading, to exhortation, to doctrine. (1 Timothy 4:13)). La clase de lectura a la que Pablo se refería no es el estudio personal de la Biblia, sino la lectura pública de las Escrituras. El hecho de que “exhortar” y “enseñar” estén relacionadas con la lectura de las Escrituras, sugiere que había oportunidad para que aquellos que tenían la capacidad, como Timoteo, hicieran comentarios sobre los pasajes leídos para la edificación de los demás. Estos son los elementos básicos de una reunión de lectura bíblica. Es la manera que tiene Dios para que los cristianos se establezcan en la verdad.
En segundo lugar, la Iglesia primitiva se reunía para la “comunión” cristiana. Muchos cristianos ven la comunión como nada más que reunirse con otros cristianos para el entretenimiento y los deportes. Verdaderamente, no hay nada malo en cuanto a la recreación, pero la comunión cristiana es tener comunión en cosas cristianas. Estas son cosas divinas que tenemos en común con todos los demás miembros del cuerpo de Cristo. Los de la Iglesia primitiva, sin duda, hacían esto cuando se juntaban para aprender la doctrina de los apóstoles, ya que está estrechamente relacionado con ella en ese versículo. Sin embargo, no debemos limitar nuestra comunión con otros creyentes sólo cuando nos reunimos para aprender la verdad, sino que también necesitamos invitarnos unos a otros a nuestros hogares.
En tercer lugar, la Iglesia primitiva también se reunía para el “partimiento del pan”. Una vez establecida la Iglesia, cada primer día de la semana (el día del Señor) se reunían para partir el pan (Hechos 20:77And upon the first day of the week, when the disciples came together to break bread, Paul preached unto them, ready to depart on the morrow; and continued his speech until midnight. (Acts 20:7)). Este es un privilegio que también tenemos nosotros, como nos pidió el Señor: “Haced esto en memoria de Mí” (Lucas 22:1919And he took bread, and gave thanks, and brake it, and gave unto them, saying, This is my body which is given for you: this do in remembrance of me. (Luke 22:19)). Sin embargo, esto también es algo que no parece ser tan importante para los cristianos de hoy, pues la mayoría de las iglesias tienen la cena del Señor una vez al mes, o cada tres meses. Además, a menudo la forma en que se hace es casi irreconocible en comparación de la que aparece en la Escritura. Incluso cuando se hace, suele ser algo que se reduce a pocos minutos en medio del “servicio” de la iglesia. A menudo se hace con una compañía mixta de creyentes e incrédulos, aunque cuando el Señor instituyó la cena, indicó que sólo los verdaderos creyentes debían partir el pan en memoria de Él (Juan 13:3030He then having received the sop went immediately out: and it was night. (John 13:30); Lucas 22:1919And he took bread, and gave thanks, and brake it, and gave unto them, saying, This is my body which is given for you: this do in remembrance of me. (Luke 22:19); 1 Corintios 11:23-2623For I have received of the Lord that which also I delivered unto you, That the Lord Jesus the same night in which he was betrayed took bread: 24And when he had given thanks, he brake it, and said, Take, eat: this is my body, which is broken for you: this do in remembrance of me. 25After the same manner also he took the cup, when he had supped, saying, This cup is the new testament in my blood: this do ye, as oft as ye drink it, in remembrance of me. 26For as often as ye eat this bread, and drink this cup, ye do show the Lord's death till he come. (1 Corinthians 11:23‑26)). Él quiere que aquellos a quienes ha redimido se tomen tiempo para pensar en Él, para contemplar el gran costo de su redención. No queremos ser dogmáticos sobre esto, pero parece que cuando el Señor instituyó la cena, hubo una hora reservada para ese propósito (Lucas 22:1414And when the hour was come, he sat down, and the twelve apostles with him. (Luke 22:14)).
En cuarto lugar, se reunían regularmente para “las oraciones” (Hechos 4:23-31; 12:12-1723And being let go, they went to their own company, and reported all that the chief priests and elders had said unto them. 24And when they heard that, they lifted up their voice to God with one accord, and said, Lord, thou art God, which hast made heaven, and earth, and the sea, and all that in them is: 25Who by the mouth of thy servant David hast said, Why did the heathen rage, and the people imagine vain things? 26The kings of the earth stood up, and the rulers were gathered together against the Lord, and against his Christ. 27For of a truth against thy holy child Jesus, whom thou hast anointed, both Herod, and Pontius Pilate, with the Gentiles, and the people of Israel, were gathered together, 28For to do whatsoever thy hand and thy counsel determined before to be done. 29And now, Lord, behold their threatenings: and grant unto thy servants, that with all boldness they may speak thy word, 30By stretching forth thine hand to heal; and that signs and wonders may be done by the name of thy holy child Jesus. 31And when they had prayed, the place was shaken where they were assembled together; and they were all filled with the Holy Ghost, and they spake the word of God with boldness. (Acts 4:23‑31)
12And when he had considered the thing, he came to the house of Mary the mother of John, whose surname was Mark; where many were gathered together praying. 13And as Peter knocked at the door of the gate, a damsel came to hearken, named Rhoda. 14And when she knew Peter's voice, she opened not the gate for gladness, but ran in, and told how Peter stood before the gate. 15And they said unto her, Thou art mad. But she constantly affirmed that it was even so. Then said they, It is his angel. 16But Peter continued knocking: and when they had opened the door, and saw him, they were astonished. 17But he, beckoning unto them with the hand to hold their peace, declared unto them how the Lord had brought him out of the prison. And he said, Go show these things unto James, and to the brethren. And he departed, and went into another place. (Acts 12:12‑17)
). Dice las oraciones”, indicando que tenían momentos específicos en los que se reunían con ese propósito. Por lo tanto, la Iglesia primitiva tenía reuniones de oración en las que expresaban colectivamente su dependencia del Señor para sus necesidades. Esto es de nuevo algo que tristemente falta en la Iglesia de hoy. Muchos grupos cristianos sólo tienen servicios los Domingos. Las reuniones de oración entre semana han desaparecido en la mayoría de los lugares. Y aquellos que tienen reuniones de oración, generalmente tienen poca asistencia. Esto sólo demuestra que los cristianos de hoy no consideran importantes las reuniones de oración. Sin embargo, el Señor quiere que su pueblo se reúna regularmente para las oraciones.
Estos son los principales tipos de reuniones para los que la Iglesia primitiva se reunía, y son lo que necesitamos hoy en la Iglesia. Son esenciales para la salud espiritual de una asamblea, y son la razón por la que Dios lo ha dejado escrito para nosotros en Su Palabra. La “doctrina de los apóstoles” forma nuestra “comunión”, la cual es expresada en el “partimiento del pan” y mantenida por “las oraciones”. Estas cuatro cosas han sido llamadas las cuatro anclas de la convivencia de la asamblea. (Hay otro tipo de reunión de la asamblea que la Escritura muestra: una reunión para disciplina; pero es de carácter diferente; 1 Corintios 5:4-54In the name of our Lord Jesus Christ, when ye are gathered together, and my spirit, with the power of our Lord Jesus Christ, 5To deliver such an one unto Satan for the destruction of the flesh, that the spirit may be saved in the day of the Lord Jesus. (1 Corinthians 5:4‑5)).
Al repasar estas cuatro cosas básicas, nos preguntamos de nuevo: “¿Necesitamos todos o incluso alguno de los accesorios adicionales que hay hoy en la cristiandad para hacer estas sencillas cosas?” No, la Iglesia primitiva no los necesitaba, ¡y nosotros tampoco! ¿Por qué no volver entonces al cristianismo puro y simple que se encuentra en la Biblia, y descubrir qué bendición puede ser?
Las consecuencias prácticas de abandonar las “cuatro anclas
Si abandonamos cualquiera de esas “anclas”, habrá graves consecuencias prácticas que se harán sentir en nuestras vidas. Una ilustración de esto lo tenemos en Hechos 27:40-4140And when they had taken up the anchors, they committed themselves unto the sea, and loosed the rudder bands, and hoised up the mainsail to the wind, and made toward shore. 41And falling into a place where two seas met, they ran the ship aground; and the forepart stuck fast, and remained unmoveable, but the hinder part was broken with the violence of the waves. (Acts 27:40‑41). Cuando los marineros cortaron las “cuatro anclas”, pronto cayeron sobre escollos y naufragaron. Al igual que aquellos marineros, algunos cristianos creen que pueden dejar esas cuatro cosas tan importantes y que no sucederá nada, pero tarde o temprano irán a la deriva espiritual y harán “naufragio” (1 Timoteo 1:1919Holding faith, and a good conscience; which some having put away concerning faith have made shipwreck: (1 Timothy 1:19)). Sin reuniones hechas específicamente para estos propósitos, iremos a la deriva en alguna área de nuestra vida cristiana. Una buena pregunta para hacernos es: “¿Cuántas de estas anclas tengo en mi vida?”.
Sin “la doctrina de los apóstoles” no llegaremos a estar “confirmados en la verdad presente” (2 Pedro 1:1212Wherefore I will not be negligent to put you always in remembrance of these things, though ye know them, and be established in the present truth. (2 Peter 1:12)). En consecuencia, seremos “fluctuantes y llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia los artificios del error” (Efesios 4:1414That we henceforth be no more children, tossed to and fro, and carried about with every wind of doctrine, by the sleight of men, and cunning craftiness, whereby they lie in wait to deceive; (Ephesians 4:14)). Algunos cristianos piensan que la doctrina debe ser dejada al “pastor” de su iglesia, pero la Escritura dice que la verdad ha sido entregada por medio de los apóstoles a los santos; a todos ellos, no sólo a un grupo especial entre los santos (Judas 33Beloved, when I gave all diligence to write unto you of the common salvation, it was needful for me to write unto you, and exhort you that ye should earnestly contend for the faith which was once delivered unto the saints. (Jude 3)). No fue entregada a los apóstoles, sino por medio de los apóstoles a los santos. La verdad no tenía como destino final a los apóstoles; sino que los apóstoles eran simplemente los canales a través de los cuales la verdad llegaría a nosotros. La doctrina cristiana, por lo tanto, es para que cada cristiano la conozca, la disfrute y camine en ella. J. N. Darby dijo: “Ningún cristiano conoce su verdadera posición sin ella [la doctrina]”. Prestemos, pues, atención a la doctrina, porque hay una salvación práctica relacionada con ella (1 Timoteo 4:15-1615Meditate upon these things; give thyself wholly to them; that thy profiting may appear to all. 16Take heed unto thyself, and unto the doctrine; continue in them: for in doing this thou shalt both save thyself, and them that hear thee. (1 Timothy 4:15‑16)). No podemos vivir correctamente sin ella.
Sin la “comunión” con otros cristianos sobre las cosas divinas, no nos corregiremos y ajustaremos en nuestros pensamientos sobre la doctrina, y en los defectos y peculiaridades personales que podamos tener. Estar con otros cristianos hará esto por nosotros. Además, si no caminamos en comunión práctica con nuestros hermanos, vendrán los malentendidos, y esto a menudo conduce a la disensión y a la contención (Filipenses 2:2-32Fulfil ye my joy, that ye be likeminded, having the same love, being of one accord, of one mind. 3Let nothing be done through strife or vainglory; but in lowliness of mind let each esteem other better than themselves. (Philippians 2:2‑3)).
Sin “la oración” nuestras vidas se volverán independientes de Aquel que es nuestra Cabeza. Comenzaremos a elegir nuestro propio camino en la vida, sin asirnos de la Cabeza (Colosenses 2:1919And not holding the Head, from which all the body by joints and bands having nourishment ministered, and knit together, increaseth with the increase of God. (Colossians 2:19)). Sin la dependencia del Señor, seguramente daremos pasos que nos sacarán del camino cristiano.
Cuatro cosas externas y tangibles del cristianismo
Si practicamos el cristianismo sencillo como se encuentra en la Biblia, nos daremos cuenta de que hay muy pocas cosas tangibles en todo el nuevo orden de la adoración cristiana.
•  La ordenanza del bautismo.
•  La ordenanza de la cena del Señor.
•  La Biblia.
•  La cubierta de la cabeza de las hermanas.
La razón por la que el cristianismo tiene tan pocas cosas externas es porque es un sistema de fe. La Escritura dice: “por fe andamos, no por vista” (2 Corintios 5:77(For we walk by faith, not by sight:) (2 Corinthians 5:7)). Teniendo una nueva vida (habiendo nacido de nuevo) y el Espíritu de Dios que mora en nosotros, no necesitamos nada más para practicar el cristianismo. Los cristianos podían reunirse para adorar y ministrar en una casa, una cocina, o en un granero, etc., y si se hacía de acuerdo con la Palabra de Dios y el Espíritu de Dios, tendrían al Señor en medio de ellos. La cena del Señor se instituyó por primera vez en un salón de invitados en una casa de Jerusalén (Lucas 22:7-207Then came the day of unleavened bread, when the passover must be killed. 8And he sent Peter and John, saying, Go and prepare us the passover, that we may eat. 9And they said unto him, Where wilt thou that we prepare? 10And he said unto them, Behold, when ye are entered into the city, there shall a man meet you, bearing a pitcher of water; follow him into the house where he entereth in. 11And ye shall say unto the goodman of the house, The Master saith unto thee, Where is the guestchamber, where I shall eat the passover with my disciples? 12And he shall show you a large upper room furnished: there make ready. 13And they went, and found as he had said unto them: and they made ready the passover. 14And when the hour was come, he sat down, and the twelve apostles with him. 15And he said unto them, With desire I have desired to eat this passover with you before I suffer: 16For I say unto you, I will not any more eat thereof, until it be fulfilled in the kingdom of God. 17And he took the cup, and gave thanks, and said, Take this, and divide it among yourselves: 18For I say unto you, I will not drink of the fruit of the vine, until the kingdom of God shall come. 19And he took bread, and gave thanks, and brake it, and gave unto them, saying, This is my body which is given for you: this do in remembrance of me. 20Likewise also the cup after supper, saying, This cup is the new testament in my blood, which is shed for you. (Luke 22:7‑20)). Su presencia en medio de ellos era todo lo que necesitaban.
Ahora preguntamos: “¿Dónde está todo el ornamento de la religión profesional de la cristiandad en este sencillo modelo de reunión de los cristianos para la adoración y el ministerio? ¿Dónde está la necesidad de construir enormes catedrales y complejas organizaciones denominacionales? ¿Dónde está la necesidad de las orquestas, el entretenimiento y el dinero que con demasiada frecuencia caracteriza a las iglesias de la cristiandad?” ¡Pues desaparecen en un instante! Si es cierto que la cristiandad sólo tiene estas pocas cosas tangibles, entonces todo lo demás es barrido de un solo golpe. Pero ¿dónde está Cristo en esta sencilla forma de reunirse? Está “en medio”, donde prometió estar (Mateo 18:2020For where two or three are gathered together in my name, there am I in the midst of them. (Matthew 18:20)). Y si tenemos a Cristo, tenemos todo lo que necesitamos.