W. Carrion
Significado de la palabra Biblia
La palabra “Biblia” etimológicamente proviene de una palabra en el idioma griego: “biblión”, sustantivo en plural que traducido al espaƱol en singular significa: “Compendio de libros” o “Biblioteca”; pero es usado tambiĆ©n para papiro, rollo, libro y se cree que es el diminutivo de la palabra “Biblos”, nombre de una ciudad fenicia muy importante en la antigüedad, hoy llamada Jebail, ubicada a 38 kilómetros de Beirut, en la costa mediterrĆ”nea de El LĆbano; ciudad que tuvo vĆnculos culturales y comerciales con el Egipto faraónico, paĆs del Nilo del cual recibió mucha influencia, por lo que sus habitantes se convirtieron en grandes mercaderes del mundo antiguo, mercancĆas entre las cuales figuraban principalmente los rollos de papiro, en los cuales se escribĆan los documentos de mucha importancia, que querĆan conservarlos para la posterioridad.
La palabra Biblia, se encuentra acuƱada por primera vez en idioma latĆn eclesiĆ”stico, con origen en la expresión griega “ta Biblia ta hagia” (los libros sagrados) transcrita como los libros santos, en el libro de Primera de los Macabeos, capĆtulo 12, versĆculo 9, libro deuterocanónico que en la versión de la Biblia católica, lo agregan al final del Antiguo Testamento.
A mediados del siglo II, refiriĆ©ndose a las Sagradas Escrituras, se encuentra el uso mĆ”s antiguo de la expresión “Ta Biblia” (lit. “Los Libros”), en la segunda epĆstola de Clemente de Roma; Pero se dice que fue Juan Crisóstomo (347-407 d. C.), el primero en utilizar esta expresión teológicamente.
Se dice que esta frase fue utilizada para referirse al TANAKH o Antiguo Testamento por los hebreos helenizados que habitaban en ciudades de habla griega, varios años antes del nacimiento de Jesús de Nazareth, posteriormente los cristianos lo utilizaban para referirse al conjunto de libros que formaban el Antiguo Testamento, y ademÔs a los libros de los evangelios y cartas apostólicas que formaron el Nuevo Testamento.
El pueblo judĆo, reconoce El Tanaj como las Sagradas Escrituras, y no admiten el tĆ©rmino Antiguo Testamento, bajo ningĆŗn concepto; asĆ como tambiĆ©n no aceptan la validez del Nuevo Testamento como texto sagrado.
La Biblia es el nombre que la cristiandad ha puesto a las Sagradas Escrituras impresas como libro y es aceptable porque la Biblia estĆ” compuesta de varios libros canónicos del judaĆsmo y de la cristiandad que en conjunto forman una biblioteca sagrada, (Biblia sacra) que nos relata y contiene la Palabra del Dios viviente cuya lectura nos ayuda a conocerle, amarle, obedecerle y servirle.
La palabra Biblia no se encuentra en ninguna parte del contenido total de la Biblia como refiriĆ©ndose a sĆ misma; sin embargo, al leer el Nuevo Testamento, que nos enseƱa sobre la vida del SeƱor JesĆŗs y la historia de la salvación, podemos decir que la palabra “libros” que la encontramos en Mateo 1:11The book of the generation of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham. (Matthew 1:1); Juan 21:2525And there are also many other things which Jesus did, the which, if they should be written every one, I suppose that even the world itself could not contain the books that should be written. Amen. (John 21:25); 2 Timoteo 4:1313The cloke that I left at Troas with Carpus, when thou comest, bring with thee, and the books, but especially the parchments. (2 Timothy 4:13) y Apocalipsis 20:12,12And I saw the dead, small and great, stand before God; and the books were opened: and another book was opened, which is the book of life: and the dead were judged out of those things which were written in the books, according to their works. (Revelation 20:12) la podemos considerar como un sinónimo de la palabra Biblia.
La Biblia acertadamente es una biblioteca sagrada de origen divino, que segĆŗn los eruditos bĆblicos la han diseƱado y estĆ” compuesta de 66 libros, divididos en dos grandes secciones importantes: 39 libros en el Antiguo Testamento que fueron escritos en hebreo, y partes en arameo, (450 aƱos antes del nacimiento del SeƱor Jesucristo el Antiguo Testamento ya estaba terminado); y, 27 libros en el Nuevo Testamento, cada uno con su nombre propio. Es decir que segĆŗn el Ćndice de la Biblia suman 66 libros y contando el libro de los Salmos que originalmente son 5 libros, la Biblia tendrĆa 70 libros.
La preservación de las Sagradas Escrituras
¿En algún momento ha pasado por nuestra mente la inquietud de saber cuÔl es la razón para que Dios haya intervenido en la preservación del significado de las palabras que estÔn escritas en los manuscritos originales de las Sagradas Escrituras y que han sido traducidas a los diferentes idiomas?
La mayorĆa de los cristianos creemos y mantenemos una autentica convicción doctrinal sobre la intervención divina en la protección anticipada y el cuidado de la preservación de la palabra de Dios, la Biblia; otros consideran que en la Biblia no existe enseƱanza explicita de que la palabra de Dios haya sido preservada con exactitud y concluyen que la doctrina de la preservación no estĆ” basada en una enseƱanza bĆblica.
No hay mƔs ciego que el que no quiere ver:
Si escudriƱamos la Biblia misma, al abrir sus pĆ”ginas encontraremos que tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento sĆ existen varios versĆculos que con diafanidad nos proveen el fundamento y nos instruyen sobre el tema de la preservación de la Biblia, afirmando claramente que la palabra de nuestro amado Dios permanecerĆ” para siempre.
JehovÔ Dios como su único autor lo prometió a través del salmista David:
En IsaĆas 40:7-8,7The grass withereth, the flower fadeth: because the spirit of the Lord bloweth upon it: surely the people is grass. 8The grass withereth, the flower fadeth: but the word of our God shall stand for ever. (Isaiah 40:7‑8) tambiĆ©n claramente se ratifica: “La hierba se seca, y la flor se marchita ... mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre”. Y el apóstol Pedro lo menciona al decir: “siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del SeƱor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada” (1 Pedro 1:23-2523Being born again, not of corruptible seed, but of incorruptible, by the word of God, which liveth and abideth for ever. 24For all flesh is as grass, and all the glory of man as the flower of grass. The grass withereth, and the flower thereof falleth away: 25But the word of the Lord endureth for ever. And this is the word which by the gospel is preached unto you. (1 Peter 1:23‑25)).
JesĆŗs lo expresó como un pacto de sal, pacto que tiene su origen en la Biblia y estaba establecido en el pueblo hebreo (LevĆtico 2:1313And every oblation of thy meat offering shalt thou season with salt; neither shalt thou suffer the salt of the covenant of thy God to be lacking from thy meat offering: with all thine offerings thou shalt offer salt. (Leviticus 2:13)) es decir es una promesa eterna, considerĆ”ndose la sal como un sĆmbolo de pureza, preservación, durabilidad y estabilidad, dada la importancia y la solemnidad de las palabras pronunciadas por JesĆŗs.
La lectura de estos versĆculos nos confirma que siendo Dios el Ćŗnico autor de su palabra, ha protegido celosamente la conservación de las Sagradas Escrituras, las cuales contienen la voluntad de Dios para nuestras vidas. Sin embargo, SatanĆ”s a travĆ©s de los enemigos de Dios y detractores de las Sagradas Escrituras tales como los modernistas, humanistas, ateos, y otros en muchas ocasiones con empeƱo y perversas persecuciones se han esforzado y tratado de desacreditar, desprestigiar, destruir y exterminar la Biblia o la palabra de Dios, para evitar que el pueblo que mora en tinieblas espirituales llegue al conocimiento de la luz que irradia verdad divina, el mensaje de salvación y vida eterna; y ademĆ”s con el temor de que se lleguen a descubrir las herejĆas, falsas doctrinas que ellos estaban enseƱando por su propia cuenta, sin fundamento en la palabra de Dios. Pero en ningĆŗn sitio de la Biblia han podido encontrar errores, contradicciones o discrepancias, la Biblia subsiste perpetuamente.
Los de la tribu de Levà hasta Esdras fueron elegidos por Dios para ejercer el sacerdocio y preservar copias fieles y exactas de las Sagradas Escrituras; y, posteriormente los masoretas fueron los encargados de custodiar y preservar las copias de los manuscritos de la palabra de Dios. Es por esta razón que el texto hebreo preservado puro es designado y conocido como el Texto Masorético; y, el texto griego preservado puro es el llamado Texto Recibido o Receptus.
Salomón, hijo de David, rey de JerusalĆ©n escribió en EclesiastĆ©s 3:14: “He entendido que todo lo que Dios hace serĆ” perpetuo; sobre aquello no se aƱadirĆ”, ni de ello se disminuirĆ”; y lo hace Dios, para que delante de Ć©l teman los hombres”.
La perversión de la Biblia habrĆa comenzado con los mercaderes corruptos que plagiaban la palabra de Dios, como bien lo dijo el apóstol Pablo: “Pues no somos como muchos, que medran (se benefician) falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo” (2 Corintios 2:1717For we are not as many, which corrupt the word of God: but as of sincerity, but as of God, in the sight of God speak we in Christ. (2 Corinthians 2:17)).
“La Inspiración, la Revelación y la Preservación de la Palabra de Dios son las tres Doctrinas BĆblicas que nos enseƱan cómo el SeƱor promete guardar inmutable lo que una vez comunicó al hombre, manifestĆ”ndonos su gloria y amor para con nosotros”—RaĆŗl Reyes Huerta
MoisĆ©s, para la preservación de las Sagradas Escrituras, ordenó al pueblo de Dios su lectura: “Cuando viniere todo Israel a presentarse delante de JehovĆ” tu Dios en el lugar que Ć©l escogiere, leerĆ”s esta ley delante de todo Israel a oĆdos de ellos. HarĆ”s congregar al pueblo, varones y mujeres y niƱos, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a JehovĆ” vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley; y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a JehovĆ” vuestro Dios todos los dĆas que viviereis sobre la tierra adonde vais” (Deuteronomio 31:11-1311When all Israel is come to appear before the Lord thy God in the place which he shall choose, thou shalt read this law before all Israel in their hearing. 12Gather the people together, men, and women, and children, and thy stranger that is within thy gates, that they may hear, and that they may learn, and fear the Lord your God, and observe to do all the words of this law: 13And that their children, which have not known any thing, may hear, and learn to fear the Lord your God, as long as ye live in the land whither ye go over Jordan to possess it. (Deuteronomy 31:11‑13)).
La preservación y subsistencia de la Biblia es prueba plena de su origen divino.
¿EstÔs leyendo tu Biblia, como la Palabra de Dios?
El desconocimiento de la Biblia parece ser una caracterĆstica del tiempo actual.
Si preguntamos al joven lector, si lee y entiende la Biblia, algunos dirƔn que no la leen porque no la comprenden y ademƔs otros dirƔn que la Biblia es un libro para ancianos, un anticuado libro de historia que nada tiene que ver con la vida actual.
En tal razón a la Biblia se la considera como un libro sagrado actualmente anticuado, del cual la mayorĆa de los fieles cristianos dicen que es la palabra de Dios y la deben observar; pero muy pocos la leen, estudian y comprenden.
Es admisible que los que se dicen ser ateos y agnósticos nieguen a Dios y consecuentemente, tambiĆ©n nieguen la inspiración divina de la Biblia, pero es inadmisible que algunos teólogos y lideres religiosos duden de la inspiración divina de las Sagradas Escrituras. Existen algunos cristianos que desconocen por completo la Biblia, porque sencillamente no la han leĆdo, se conforman tan solo concurriendo a escuchar los sermones el fin de semana: y han aceptado ciegamente como ciertas las opiniones ajenas que actualmente se enseƱan por cuenta propia desde el pĆŗlpito y las redes sociales; pero sus biblias permanecen empolvadas en la biblioteca del hogar, como un adorno mĆ”s. Y, lo mĆ”s insólito es que hay algunos “predicadores” que desacreditan la Biblia cuyo contenido debe ser el fundamento del mensaje que predican y deben vivirlo.
Al abrir la Biblia para leerla como: Ā”La palabra de Dios!, y no por simple curiosidad, estamos abriendo un cofre repleto de las riquezas de la sabidurĆa de Dios, un manual de instrucciones que nos enseƱa la forma amena y satisfactoria de vivir una palpitante actualidad delante de Dios, y en su interior no encontramos nada falso o engaƱoso.
Cuando a travĆ©s de la lectura de la Biblia estamos bien cimentados en la palabra de Dios, no es tan fĆ”cil que seamos engaƱados por falsas doctrinas humanas, filosofĆas vanas y huecas sutilezas; asĆ, nosotros mismos nos mantendremos a salvo del engaƱo y salvaguardaremos a otros corderitos espirituales que pueden estar bajo nuestro cuidado y responsabilidad.
Anhelamos de todo corazón que para usted, mi estimado joven lector, la lectura y estudio de la Biblia, constituya una experiencia maravillosa y de vital importancia, y que con sencillez pueda entender el extraordinario mensaje que Dios tiene para cada uno de nosotros, esto es, llegar al conocimiento del personaje central de la Biblia, el SeƱor Jesucristo, el cual dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mĆ” (Juan 14:66Jesus saith unto him, I am the way, the truth, and the life: no man cometh unto the Father, but by me. (John 14:6)), pues: “en ningĆŗn otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:1212Neither is there salvation in any other: for there is none other name under heaven given among men, whereby we must be saved. (Acts 4:12)).
“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de JehovĆ” estĆ” su delicia, Y en su ley medita de dĆa y de noche. SerĆ” como Ć”rbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperarĆ”” ... “Nunca se apartarĆ” de tu boca este libro de la ley, sino que de dĆa y de noche meditarĆ”s en Ć©l, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en Ć©l estĆ” escrito; porque entonces harĆ”s prosperar tu camino, y todo te saldrĆ” bien” ... “Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Ćtalas a tu cuello, EscrĆbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarĆ”s gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los hombres” (Salmo 1:1-31Blessed is the man that walketh not in the counsel of the ungodly, nor standeth in the way of sinners, nor sitteth in the seat of the scornful. 2But his delight is in the law of the Lord; and in his law doth he meditate day and night. 3And he shall be like a tree planted by the rivers of water, that bringeth forth his fruit in his season; his leaf also shall not wither; and whatsoever he doeth shall prosper. (Psalm 1:1‑3); JosuĆ© 1:88This book of the law shall not depart out of thy mouth; but thou shalt meditate therein day and night, that thou mayest observe to do according to all that is written therein: for then thou shalt make thy way prosperous, and then thou shalt have good success. (Joshua 1:8); Proverbios 3:3-43Let not mercy and truth forsake thee: bind them about thy neck; write them upon the table of thine heart: 4So shalt thou find favor and good understanding in the sight of God and man. (Proverbs 3:3‑4)).
SerĆa muy bueno que podamos invocar a Dios como lo hizo Habacuc: “Oh JehovĆ”, he oĆdo tu palabra, y temĆ. Oh JehovĆ”, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuĆ©rdate de la misericordia” (Habacuc 3:22O Lord, I have heard thy speech, and was afraid: O Lord, revive thy work in the midst of the years, in the midst of the years make known; in wrath remember mercy. (Habakkuk 3:2)).
Deseo que la lectura de la Biblia sea para ti la mƔxima experiencia de tu vida, bendiciones.