512. Tesoro incomparable

7.6.7.6.D.
1
Tesoro ͜ incomparable, Jesús, mi ͜ amigo fiel,
 
Refugio del que huye del adversario cruel;
 
Sujeta compasivo a Ti mi corazón,
 
Ya que Tú, por salvarme, sufriste la pasión.
2
Delicias Tú de mi ͜ alma, pan de la ͜ eternidad,
 
Del cual yo me ͜ alimento en mi necesidad;
 
En mi flaqueza ͜ extrema se cumple tu virtud,
 
Y ͜ en medio de mis males ser quieres mi salud.
3
Dirige ͜ a mí tu rostro, Jesús, en pleno ͜ amor,
 
Sol puro de justicia, consuelo ͜ en mi dolor.
 
Sin tu ͜ influencia santa la vida ͜ es un morir;
 
Gozar de tu presencia, sólo ͜ es esto ͜ el vivir.
4
Jesús, riqueza, mía, ¡oh ͜ amante Salvador!,
 
En mi flaqueza Tú ͜ eres mi fuerte protector.
 
Jamás el enemigo me quitará la paz;
 
Por más que lo ͜ intentase no lo permitirás.
5
Al mundo de falacias no pertenezco ya;
 
El cielo ͜ es mi morada, allí mi ͜ Amado ͜ está.
 
A donde Cristo ͜ habita, con ansia quiero ir;
 
Pues en eterno gozo con Él voy a vivir.