El diezmo

From: Número 33
W. Carrion
El diezmo es el tema predilecto de la mayoría de líderes religiosos que tienen puesto su corazón en las riquezas, y siguen el camino de Mammón.
Por ser el diezmo un tema muy sensible, polémico y controversial en el ámbito religioso; no ha sido de mi predilección, no en vano la palabra de Dios enuncia: “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero” (1 Timoteo 6:1010For the love of money is the root of all evil: which while some coveted after, they have erred from the faith, and pierced themselves through with many sorrows. (1 Timothy 6:10)).
Pero sabe Dios que desde mucho tiempo atrás he deseado en mi corazón escribir algo sobre los diezmos (sin el propósito de profundizar en el tema), en razón de que he visto en la cristiandad mucha confusión sobre el asunto, porque hay discrepancias abismales entre lo que se predica en el pulpito y lo que se lee en las Sagradas Escrituras; en verdad existen tantas publicaciones y tan diversas interpretaciones, explicaciones y aplicaciones que se le ha dado; y, muy especialmente lo hago pensando en aquellos hermanos que desean honestamente saber si tienen la obligación o no de dar los diezmos, o si para el cristiano ya han sido abolidos; ellos como mayordomos fieles desean de todo corazón en su responsabilidad financiera, enmendar los errores que cometen por falta de orientación o por falta de conocimiento, y quieren obedecer la voluntad perfecta de Dios en cuanto a la correcta utilización del dinero y sus bienes, para así poder agradar a Dios en todo.
“Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel” (1 Corintios 4:22Moreover it is required in stewards, that a man be found faithful. (1 Corinthians 4:2)).
Si somos guiados por la palabra de Dios, no habrá problemas en cuanto a la mayordomía; podremos ver la luz en un mundo lleno de densas tinieblas, así sabremos que nuestra vida, nuestro tiempo, nuestro dinero y todos nuestros bienes, pertenecen al Señor, nos daremos nosotros mismos al Señor Jesucristo, y seremos mayordomos fieles de todo lo que el Señor ha puesto bajo nuestra responsabilidad.
¿Estamos dispuestos a ver la verdad sin prejuicios?, ¿Tenemos en nuestro corazón el anhelo de dejar que sea el Espíritu Santo quien nos guíe e instruya a través de la palabra de Dios?
Para aprovechar sabiamente la lectura de este artículo le animo que tenga a su alcance una biblia abierta, para que verifique por sí mismo que todo lo que estamos enseñando es conforme a la verdad, y de esta forma no dejarse engañar con facilidad.
“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:1111These were more noble than those in Thessalonica, in that they received the word with all readiness of mind, and searched the scriptures daily, whether those things were so. (Acts 17:11)).
Con la ayuda del Espíritu Santo anhelo que pueda retener lo bueno y desechar lo malo: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:2121Prove all things; hold fast that which is good. (1 Thessalonians 5:21)). Así podrá verificar si nos estamos yendo más allá de lo que está escrito en las Sagradas Escrituras.
Anhelamos que esta forma de escudriñar, fomente en cada creyente el hábito de “comprobar por sí mismos” que las cosas sean conforme a la palabra de Dios.
Para un estudio beneficioso, hemos de comenzar entendiendo bien las definiciones de las palabras principales, para lo cual hemos de consultar diversos diccionarios, esto nos dará luz en el camino a recorrer, en este caso veamos el concepto de la palabra diezmo:
Diezmo.- “Antiguo tributo equivalente a la décima parte de una cosecha.- Parte de los frutos que pagaban los fieles a la iglesia”. Diccionario Océano Uno, (Editorial Océano)
Diezmo.- “Décima parte de alguna cosa.- Derecho del diez por ciento que era pagado al rey o al erario público por el tráfico de mercaderías llegadas a los puertos; o por las que entraban y salían por las fronteras, allí donde no se hallaba establecido el almojarifazgo”. Diccionario Jurídico Elemental, (Editorial Heliastra S.R.L.)
La palabra Diezmo proviene del vocablo latino decimus.
En palabras sencillas diremos que el diezmo es la décima parte de un todo; y, para nuestro estudio: era la obligación que había en la Nación de Israel, de dar la décima parte de los frutos recogidos de la tierra, el ganado o animales, a la tribu de Leví.
No está por demás recordar 1 Pedro 4:10-11: “como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios. Si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”.
De esta manera nos libraremos de nuestras propias “suposiciones”, o del “yo creo que ... ”, y tendremos el gozo de decir: “Así dice Jehová” o, “Así dice la Palabra de Dios” solamente de esta manera aprenderemos a dejar a un lado nuestros propios prejuicios e intereses, y comenzaremos a agradar a Dios en todo.
A los que enseñan que los cristianos estamos obligados bíblicamente a dar los diezmos, los podemos clasificar en: a).- Los que dicen que el diezmo es premosaico; y, b).- Los que dicen que todavía estamos bajo el imperio de la Ley de Moisés; o, por lo menos en parte.
Previamente, antes de entrar al tema del diezmo podemos escudriñar el pasaje sobre
La ofrenda de Caín y Abel
“Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él” (Génesis 4:3-73And in process of time it came to pass, that Cain brought of the fruit of the ground an offering unto the Lord. 4And Abel, he also brought of the firstlings of his flock and of the fat thereof. And the Lord had respect unto Abel and to his offering: 5But unto Cain and to his offering he had not respect. And Cain was very wroth, and his countenance fell. 6And the Lord said unto Cain, Why art thou wroth? and why is thy countenance fallen? 7If thou doest well, shalt thou not be accepted? and if thou doest not well, sin lieth at the door. And unto thee shall be his desire, and thou shalt rule over him. (Genesis 4:3‑7)).
Vemos que Caín, quien posiblemente estaba dedicado a las actividades del campo, trajo para ofrendar a Dios, de lo que él disponía “del fruto de la tierra”; y, de su hermano Abel, se dice enfáticamente que, trajo para ofrendar a Dios “de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas”, es decir de lo mejor de su ganado. Vale indicar que Caín ofreció de lo que tuvo del fruto de la tierra; pero Abel un sacrificio animal; recordemos que Hebreos 9:2222And almost all things are by the law purged with blood; and without shedding of blood is no remission. (Hebrews 9:22) menciona que: “sin derramamiento de sangre no se hace remisión”. Y aunque no había la ley sí existía la figura de remisión con sacrificio, pues Adán y Eva luego que pecaron fueron cubiertos con pieles, como leemos en Génesis 3:21: “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió”.
Caín lo hizo primero, sin que exista obligación de traer ofrendas a Dios, todo era un acto voluntario, y se subentiende que Abel lo hizo de sincero corazón.
Pero vemos que “miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda”.
Caín se enojó y posteriormente mató a su hermano Abel. De allí se colige cuál era el contenido del corazón de Caín.
No encontramos aquí nada en relación con el diezmo y peor aún bases para el establecimiento de un diezmo obligatorio.
El diezmo dado por Abram (premosaico)
Al estudiar cualquier verdad es muy importante tomar en cuenta la ley de la primera mención, esto es, debemos leer en donde es mencionada por primera vez en la Biblia, sin sacar el texto de su contexto, allí encontraremos en forma compacta el significado completo del mismo, y podremos ver que siempre el principio fundamental está implícito en la primera mención de lo que deseamos conocer.
Al igual que el tocar equivocadamente las teclas del acordeón trae distorsiones, el tomar unos pocos versículos aisladamente fuera del contexto puede ocasionar la enseñanza de cosas que no armonizan con los designios de Dios y con toda la enseñanza de Su Palabra.
Cuando más leemos (con mentes abiertas) sobre el tema podemos ampliar el conocimiento y entendimiento del mismo.
Si tenemos una concordancia completa de la Biblia a nuestro alcance nos daremos cuenta que la primera mención sobre el diezmo lo encontramos en Génesis capítulo 14, en donde encontramos la historia del encuentro del patriarca Abram (a quien posteriormente se le llamó Abraham) y Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. (Figura del Señor Jesucristo).
“Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes. Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram; excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los cuales tomarán su parte” (Génesis 14:17-2317And the king of Sodom went out to meet him after his return from the slaughter of Chedorlaomer, and of the kings that were with him, at the valley of Shaveh, which is the king's dale. 18And Melchizedek king of Salem brought forth bread and wine: and he was the priest of the most high God. 19And he blessed him, and said, Blessed be Abram of the most high God, possessor of heaven and earth: 20And blessed be the most high God, which hath delivered thine enemies into thy hand. And he gave him tithes of all. 21And the king of Sodom said unto Abram, Give me the persons, and take the goods to thyself. 22And Abram said to the king of Sodom, I have lift up mine hand unto the Lord, the most high God, the possessor of heaven and earth, 23That I will not take from a thread even to a shoelatchet, and that I will not take any thing that is thine, lest thou shouldest say, I have made Abram rich: (Genesis 14:17‑23)).
Abram estaba regresando de una batalla en contra de Quedorlaomer, rey de Elam y sus aliados quienes habían derrotado a los reyes de Bela, Zeboim y Adma, y habían tomado toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra y todas sus provisiones. Quedorlaomer y todos los reyes que con él estaban, fueron vencidos por Abram, quien recobró todos los bienes, las mujeres y demás gente, también recobró a su sobrino, el prisionero Lot, con todos sus bienes pues él moraba en Sodoma.
En estas circunstancias, cuando Abram se encuentra agobiado por las batallas, es que se realiza el encuentro con Melquisedec, el cual sacó pan y vino dándole a Abram para fortalecer su corazón y restaurar su espíritu, y le bendijo.
Abram reconoció la grandeza de Melquisedec, quien era más grande que él, por ser rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, y por esta razón le dio los diezmos de todo. Acto que constituía una costumbre cultural solemne y de respeto que se practicaba entregar a las altas personalidades en la Mesopotamia, (antiguo cercano oriente) y otras culturas, costumbre que era conocida por los patriarcas del Antiguo Testamento. (Génesis 14:2020And blessed be the most high God, which hath delivered thine enemies into thy hand. And he gave him tithes of all. (Genesis 14:20)).
Pero no existe evidencia de que haya sido decretado como mandamiento divino para esto.
Cabe señalar que el “todo” de lo cual Abram dio el diezmo consistía del “botín de guerra” conformado por todos los bienes que Abram rescató, cuando con 318 siervos suyos derrotó a Quedorlaomer y los reyes que con él estaban; estos son bienes que no le pertenecían, ni fueron fruto de su trabajo, y en la Biblia no se registra que Abram haya dado algo de sus bienes a Melquisedec, ni antes ni después, es decir este que fue un acto único.
Cuando el rey de Sodoma dijo a Abram: “Dame las personas, y toma para ti los bienes”, Abram demuestra honestamente en donde estaba su corazón: “desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram”.
Para quien tiene puesto sus pensamientos en el “Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra” los bienes materiales de este mundo no pueden tener atractivo alguno.
¿Qué bendición sería que aquellos maestros del engaño y líderes religiosos oportunistas que enseñan actualmente la falsa doctrina del diezmo obligatorio, sigan el ejemplo de Abram? ¡No se retengan nada de lo que no les pertenece! Y aprendan a trabajar con sus propias manos, para que nadie pueda decir yo te he enriquecido.
Este suceso es referido en Hebreos 7 donde el Espíritu Santo utiliza esta historia para presentar a Melquisedec como un tipo de Cristo. El Señor Jesucristo, sacerdote según el orden de Melquisedec, es más grande que Abraham, y más grande que el sumo sacerdote Aarón, el cual era hombre débil.
Abram dio los diezmos:
•  Sin que Melquisedec lo haya pedido,
•  espontáneamente,
•  libre y voluntariamente,
•  de todo corazón,
•  por gratitud recíproca a la bendición recibida de parte del sacerdote Melquisedec,
•  generosamente,
•  con alegría,
•  sin que se le pidiera,
•  sin que existiera mandamiento, obligación, sugerencia, o ley alguna,
•  por una y única vez en su vida, no periódicamente.
Jacob y su voto del diezmo
Avanzado el tiempo, a partir de Génesis 25:1919And these are the generations of Isaac, Abraham's son: Abraham begat Isaac: (Genesis 25:19) en adelante leemos la historia de Jacob, cuyo nombre significa “Suplantador” (Génesis 27:3636And he said, Is not he rightly named Jacob? for he hath supplanted me these two times: he took away my birthright; and, behold, now he hath taken away my blessing. And he said, Hast thou not reserved a blessing for me? (Genesis 27:36)), fue nieto de Abraham, y hermano menor de Esaú, a quien despojó de su primogenitura por un plato de lentejas y después fue con engaño a su anciano padre Isaac y logró adquirir la bendición que no le correspondía (Génesis 27:3535And he said, Thy brother came with subtilty, and hath taken away thy blessing. (Genesis 27:35)), razón por la cual Esaú aborreció a Jacob y dijo en su corazón: “Llegarán los días del luto de mi padre y yo mataré a mi hermano Jacob ... ” (Génesis 27:41-4241And Esau hated Jacob because of the blessing wherewith his father blessed him: and Esau said in his heart, The days of mourning for my father are at hand; then will I slay my brother Jacob. 42And these words of Esau her elder son were told to Rebekah: and she sent and called Jacob her younger son, and said unto him, Behold, thy brother Esau, as touching thee, doth comfort himself, purposing to kill thee. (Genesis 27:41‑42)). Esaú por respeto a su padre detiene su venganza y se consuela con la idea de a futuro matar a Jacob su hermano.
En su huida desesperada, angustiado, errante, y solitario en el desierto, camino de Padam-aram, llega a Bet-el y en su sueño Dios le promete: “Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho” (Génesis 28:13-1513And, behold, the Lord stood above it, and said, I am the Lord God of Abraham thy father, and the God of Isaac: the land whereon thou liest, to thee will I give it, and to thy seed; 14And thy seed shall be as the dust of the earth, and thou shalt spread abroad to the west, and to the east, and to the north, and to the south: and in thee and in thy seed shall all the families of the earth be blessed. 15And, behold, I am with thee, and will keep thee in all places whither thou goest, and will bring thee again into this land; for I will not leave thee, until I have done that which I have spoken to thee of. (Genesis 28:13‑15)).
Jacob libre y voluntariamente sin creer completamente lo que Dios le ha prometido, hizo voto diciendo: “Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti” (Génesis 28:20-2220And Jacob vowed a vow, saying, If God will be with me, and will keep me in this way that I go, and will give me bread to eat, and raiment to put on, 21So that I come again to my father's house in peace; then shall the Lord be my God: 22And this stone, which I have set for a pillar, shall be God's house: and of all that thou shalt give me I will surely give the tenth unto thee. (Genesis 28:20‑22)).
Jacob por la costumbre cultural o recordando el hecho de su abuelo Abraham, hizo voto de dar (ofreció) los diezmos:
 
•  Condicionalmente
“Si fuere Dios conmigo, y me guardare
 
en este viaje en que voy,
 
•  Interesadamente
y me diere pan para comer y vestido
 
para vestir,
 
•  Circunstancialmente
y si volviere en paz a casa de mi padre,
 
•  Pero toleró en su casa la idolatría
Jehová será mi Dios.
 
•  Con temor a Dios
Y esta piedra que he puesto por señal,
 
será casa de Dios;
 
•  Hizo voto prometiendo a futuro
y de todo lo que me dieres, el diezmo
 
apartaré para ti”.
Además lo hizo:
•  Sin que Dios se lo pidiera,
•  voluntariamente,
•  espontáneamente,
•  de su corazón,
•  razonadamente,
•  con gratitud,
•  en respuesta a la bendición y promesa de Dios,
•  ofreció a futuro.
Jacob, a pesar de su vida llena de problemas familiares y altibajos espirituales, en su camino de obediencia llega a Mahanaim y ora a Dios, confiesa su temor a Esaú, quedando solo, lucha con un varón de Dios, quien al no poder vencerlo le dijo: “No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel” (Génesis 32:2828And he said, Thy name shall be called no more Jacob, but Israel: for as a prince hast thou power with God and with men, and hast prevailed. (Genesis 32:28)).
Si continuamos leyendo la historia de Jacob, con admiración nos daremos cuenta que no cumplió con la promesa de que la piedra puesta por señal sería casa de Dios; al contrario fue Dios quien obligó a Jacob a regresar a Bet-el y construir un altar para Dios (Génesis 35:11And God said unto Jacob, Arise, go up to Beth-el, and dwell there: and make there an altar unto God, that appeared unto thee when thou fleddest from the face of Esau thy brother. (Genesis 35:1)).
Pero Jacob luego de construir el altar, se fue muy pronto del lugar.
En cuanto a su segunda promesa, el voto de dar el diezmo, no se encuentra registro alguno, ninguna evidencia de que Jacob o Israel hasta el día de su muerte, haya dado cumplimiento con su promesa de dar a Dios el diezmo.
Leyendo los primeros libros del Pentateuco, no hemos encontrado mención bíblica de que desde Abraham y Jacob, otros patriarcas hayan dado o prometido dar el diezmo; como no había todavía un lugar estable de adoración, ni había una casta sacerdotal a la que había que sostener como sucediera en la época mosaica, parece que no hacía falta que se diera el diezmo.
Dios establece una preciosa relación con el pueblo de Israel en el desierto y aun más adelante cuando les entregó la tierra de Canaán: Dios moraría entre su pueblo en el tabernáculo de reunión o del testimonio, y escogió de entre las doce tribus de Israel a la tribu de Leví para que administrara el pacto y sirviese a los demás ocupándose exclusivamente en las cosas espirituales del pueblo de Israel, esto es los servicios relacionados con el culto a Dios; ellos tenían que ofrecer sacrificios por sus propios pecados y por los del pueblo de Israel, esta fue una designación nacida del corazón de Dios, mas no fue un ofrecimiento voluntario de los levitas (Números 1:48-5048For the Lord had spoken unto Moses, saying, 49Only thou shalt not number the tribe of Levi, neither take the sum of them among the children of Israel: 50But thou shalt appoint the Levites over the tabernacle of testimony, and over all the vessels thereof, and over all things that belong to it: they shall bear the tabernacle, and all the vessels thereof; and they shall minister unto it, and shall encamp round about the tabernacle. (Numbers 1:48‑50)).
Al hablar del diezmo obligatorio debemos relacionarlo directamente con el Antiguo Testamento o Antiguo Pacto, en donde encontramos los registros que hacen referencia al diezmo que fue decretado por Dios.
La ley del diezmo entró en vigor cuando Israel ya poseyó la tierra prometida (Deuteronomio 26:1-21And it shall be, when thou art come in unto the land which the Lord thy God giveth thee for an inheritance, and possessest it, and dwellest therein; 2That thou shalt take of the first of all the fruit of the earth, which thou shalt bring of thy land that the Lord thy God giveth thee, and shalt put it in a basket, and shalt go unto the place which the Lord thy God shall choose to place his name there. (Deuteronomy 26:1‑2)). Jesucristo textualmente dijo: “La Ley y los profetas fueron hasta Juan” (Lucas 16:1616The law and the prophets were until John: since that time the kingdom of God is preached, and every man presseth into it. (Luke 16:16)). Sin embargo, vale notar que el antiguo pacto finaliza cuando se consuma el sacrifico de Jesucristo que da lugar a un “nuevo pacto” cual podemos verlo en Hebreos 9:15: “Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna”.
El diezmo obligatorio se instituyó exclusivamente para quienes estaban bajo la ley y serviría para sostenimiento a la tribu de Leví, los levitas pasaron a constituirse en una casta privilegiada de sacerdotes, esta fue su heredad porque entre los hijos de Israel no les repartieron una porción correspondiente en la tierra prometida.
Por esta decisión Soberana, la tribu de Leví quedó excluida del reparto de la tierra, su porción fue a engrosar a prorrata la tierra de las demás tribus, las cuales las cultivarían y aprovecharían; y, en una justa retribución Dios ordenó que las once tribus de Israel tenían que dar el diezmo (tal vez recordando y haciendo en esta forma cumplir con la promesa que Jacob o Israel su padre ofreció años atrás de dar el diezmo a Jehová). Pero como Dios siendo creador de cielos y tierra no necesita de cosas materiales ordenó que se lo diera por entero a los levitas, quienes estarían encargados de administrar los asuntos espirituales y todo lo relacionado con el culto (Génesis 28:20-2220And Jacob vowed a vow, saying, If God will be with me, and will keep me in this way that I go, and will give me bread to eat, and raiment to put on, 21So that I come again to my father's house in peace; then shall the Lord be my God: 22And this stone, which I have set for a pillar, shall be God's house: and of all that thou shalt give me I will surely give the tenth unto thee. (Genesis 28:20‑22); Números 1:47; 18:21-2647But the Levites after the tribe of their fathers were not numbered among them. (Numbers 1:47)
21And, behold, I have given the children of Levi all the tenth in Israel for an inheritance, for their service which they serve, even the service of the tabernacle of the congregation. 22Neither must the children of Israel henceforth come nigh the tabernacle of the congregation, lest they bear sin, and die. 23But the Levites shall do the service of the tabernacle of the congregation, and they shall bear their iniquity: it shall be a statute for ever throughout your generations, that among the children of Israel they have no inheritance. 24But the tithes of the children of Israel, which they offer as an heave offering unto the Lord, I have given to the Levites to inherit: therefore I have said unto them, Among the children of Israel they shall have no inheritance. 25And the Lord spake unto Moses, saying, 26Thus speak unto the Levites, and say unto them, When ye take of the children of Israel the tithes which I have given you from them for your inheritance, then ye shall offer up an heave offering of it for the Lord, even a tenth part of the tithe. (Numbers 18:21‑26)
. Deuteronomio 18:11The priests the Levites, and all the tribe of Levi, shall have no part nor inheritance with Israel: they shall eat the offerings of the Lord made by fire, and his inheritance. (Deuteronomy 18:1)).
Cuando Dios da la ley a Moisés en el monte Sinaí, estableció regulaciones para su estricto cumplimiento:
Junto con los diezmos los judíos llevaban holocaustos, ofrendas elevadas, votos, las primeras crías de vacas y ovejas.
Del diezmo, no sólo los levitas tenían derecho, Jehová ordenó que se atendieran las necesidades de los extranjeros, los huérfanos y las viudas que había en el pueblo de Israel.
“Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda; y comerán en tus aldeas, y se saciarán. Y dirás delante de Jehová tu Dios: He sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, conforme a todo lo que me has mandado; no he transgredido tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos” (Deuteronomio 26:12-1312When thou hast made an end of tithing all the tithes of thine increase the third year, which is the year of tithing, and hast given it unto the Levite, the stranger, the fatherless, and the widow, that they may eat within thy gates, and be filled; 13Then thou shalt say before the Lord thy God, I have brought away the hallowed things out of mine house, and also have given them unto the Levite, and unto the stranger, to the fatherless, and to the widow, according to all thy commandments which thou hast commanded me: I have not transgressed thy commandments, neither have I forgotten them: (Deuteronomy 26:12‑13)). Léase también Deuteronomio 14:27-2927And the Levite that is within thy gates; thou shalt not forsake him; for he hath no part nor inheritance with thee. 28At the end of three years thou shalt bring forth all the tithe of thine increase the same year, and shalt lay it up within thy gates: 29And the Levite, (because he hath no part nor inheritance with thee,) and the stranger, and the fatherless, and the widow, which are within thy gates, shall come, and shall eat and be satisfied; that the Lord thy God may bless thee in all the work of thine hand which thou doest. (Deuteronomy 14:27‑29); 2 Crónicas 31:2-212And Hezekiah appointed the courses of the priests and the Levites after their courses, every man according to his service, the priests and Levites for burnt offerings and for peace offerings, to minister, and to give thanks, and to praise in the gates of the tents of the Lord. 3He appointed also the king's portion of his substance for the burnt offerings, to wit, for the morning and evening burnt offerings, and the burnt offerings for the sabbaths, and for the new moons, and for the set feasts, as it is written in the law of the Lord. 4Moreover he commanded the people that dwelt in Jerusalem to give the portion of the priests and the Levites, that they might be encouraged in the law of the Lord. 5And as soon as the commandment came abroad, the children of Israel brought in abundance the firstfruits of corn, wine, and oil, and honey, and of all the increase of the field; and the tithe of all things brought they in abundantly. 6And concerning the children of Israel and Judah, that dwelt in the cities of Judah, they also brought in the tithe of oxen and sheep, and the tithe of holy things which were consecrated unto the Lord their God, and laid them by heaps. 7In the third month they began to lay the foundation of the heaps, and finished them in the seventh month. 8And when Hezekiah and the princes came and saw the heaps, they blessed the Lord, and his people Israel. 9Then Hezekiah questioned with the priests and the Levites concerning the heaps. 10And Azariah the chief priest of the house of Zadok answered him, and said, Since the people began to bring the offerings into the house of the Lord, we have had enough to eat, and have left plenty: for the Lord hath blessed his people; and that which is left is this great store. 11Then Hezekiah commanded to prepare chambers in the house of the Lord; and they prepared them, 12And brought in the offerings and the tithes and the dedicated things faithfully: over which Cononiah the Levite was ruler, and Shimei his brother was the next. 13And Jehiel, and Azaziah, and Nahath, and Asahel, and Jerimoth, and Jozabad, and Eliel, and Ismachiah, and Mahath, and Benaiah, were overseers under the hand of Cononiah and Shimei his brother, at the commandment of Hezekiah the king, and Azariah the ruler of the house of God. 14And Kore the son of Imnah the Levite, the porter toward the east, was over the freewill offerings of God, to distribute the oblations of the Lord, and the most holy things. 15And next him were Eden, and Miniamin, and Jeshua, and Shemaiah, Amariah, and Shecaniah, in the cities of the priests, in their set office, to give to their brethren by courses, as well to the great as to the small: 16Beside their genealogy of males, from three years old and upward, even unto every one that entereth into the house of the Lord, his daily portion for their service in their charges according to their courses; 17Both to the genealogy of the priests by the house of their fathers, and the Levites from twenty years old and upward, in their charges by their courses; 18And to the genealogy of all their little ones, their wives, and their sons, and their daughters, through all the congregation: for in their set office they sanctified themselves in holiness: 19Also of the sons of Aaron the priests, which were in the fields of the suburbs of their cities, in every several city, the men that were expressed by name, to give portions to all the males among the priests, and to all that were reckoned by genealogies among the Levites. 20And thus did Hezekiah throughout all Judah, and wrought that which was good and right and truth before the Lord his God. 21And in every work that he began in the service of the house of God, and in the law, and in the commandments, to seek his God, he did it with all his heart, and prospered. (2 Chronicles 31:2‑21).
Los israelitas descuidaron de cumplir con los diezmos como Dios había ordenado y los sacerdotes estaban en condiciones precarias, al igual que el culto a Dios, por eso el rey Ezequías aproximadamente 200 años después de que se había establecido la época de los reyes y dividido el reino, amonesta y reanima al pueblo y ordena por edicto para traer nuevamente el grano, vino, aceite y miel, todos los frutos de la tierra. Y además por la positiva respuesta del pueblo también ordenó que se hicieran graneros en la Casa de Jehová, como Dios había mandado en la ley, así hubo pan abundante, comieron y se saciaron los sacerdotes (2 Crónicas 31:4-124Moreover he commanded the people that dwelt in Jerusalem to give the portion of the priests and the Levites, that they might be encouraged in the law of the Lord. 5And as soon as the commandment came abroad, the children of Israel brought in abundance the firstfruits of corn, wine, and oil, and honey, and of all the increase of the field; and the tithe of all things brought they in abundantly. 6And concerning the children of Israel and Judah, that dwelt in the cities of Judah, they also brought in the tithe of oxen and sheep, and the tithe of holy things which were consecrated unto the Lord their God, and laid them by heaps. 7In the third month they began to lay the foundation of the heaps, and finished them in the seventh month. 8And when Hezekiah and the princes came and saw the heaps, they blessed the Lord, and his people Israel. 9Then Hezekiah questioned with the priests and the Levites concerning the heaps. 10And Azariah the chief priest of the house of Zadok answered him, and said, Since the people began to bring the offerings into the house of the Lord, we have had enough to eat, and have left plenty: for the Lord hath blessed his people; and that which is left is this great store. 11Then Hezekiah commanded to prepare chambers in the house of the Lord; and they prepared them, 12And brought in the offerings and the tithes and the dedicated things faithfully: over which Cononiah the Levite was ruler, and Shimei his brother was the next. (2 Chronicles 31:4‑12); Malaquías 3:7,117Even from the days of your fathers ye are gone away from mine ordinances, and have not kept them. Return unto me, and I will return unto you, saith the Lord of hosts. But ye said, Wherein shall we return? (Malachi 3:7)
11And I will rebuke the devourer for your sakes, and he shall not destroy the fruits of your ground; neither shall your vine cast her fruit before the time in the field, saith the Lord of hosts. (Malachi 3:11)
).
Las amonestaciones eran escuchadas y obedecidas con arrepentimiento, pero con el transcurso del tiempo volvían a lo mismo.
Muchos años después de Ezequías, la Casa de Dios estaba nuevamente abandonada, los judíos pronto descuidaron y dejaron de cumplir con el diezmo y más obligaciones para con Dios y los sacerdotes levitas.
El profeta Amós, casi 760 años antes de Cristo, reprende al pueblo judío porque se habían alejado casi totalmente de Dios, convirtiéndose en un pueblo rebelde y contradictor, les profetiza que Dios les castigaría enviándoles hambre para ver si así se vuelven a Dios, y además les comunica el estado de la voluntad de Dios hacia ellos: “Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas. Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré, ni miraré a las ofrendas de paz de vuestros animales engordados. Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos” (Amós 5:21-2321I hate, I despise your feast days, and I will not smell in your solemn assemblies. 22Though ye offer me burnt offerings and your meat offerings, I will not accept them: neither will I regard the peace offerings of your fat beasts. 23Take thou away from me the noise of thy songs; for I will not hear the melody of thy viols. (Amos 5:21‑23)).
Ahora revisemos el pasaje de la Biblia más preferido de los extorsionadores del pueblo de Dios, analicemos a quién se está refiriendo el pasaje bíblico, la profecía de este libro de Malaquías es contra la nación de Israel, exclusivamente contra los hijos de Jacob o la nación de Israel en ese tiempo. “Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías” (Malaquías 1:11The burden of the word of the Lord to Israel by Malachi. (Malachi 1:1)).
¿Por qué está escrito en contra de la nación de Israel o los hijos de Jacob?
Porque incumplieron con los diezmos que tenían obligación de aportar para los sacerdotes levitas.
El texto bíblico trascrito fielmente dice: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos? Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos” (Malaquías 3:6-126For I am the Lord, I change not; therefore ye sons of Jacob are not consumed. 7Even from the days of your fathers ye are gone away from mine ordinances, and have not kept them. Return unto me, and I will return unto you, saith the Lord of hosts. But ye said, Wherein shall we return? 8Will a man rob God? Yet ye have robbed me. But ye say, Wherein have we robbed thee? In tithes and offerings. 9Ye are cursed with a curse: for ye have robbed me, even this whole nation. 10Bring ye all the tithes into the storehouse, that there may be meat in mine house, and prove me now herewith, saith the Lord of hosts, if I will not open you the windows of heaven, and pour you out a blessing, that there shall not be room enough to receive it. 11And I will rebuke the devourer for your sakes, and he shall not destroy the fruits of your ground; neither shall your vine cast her fruit before the time in the field, saith the Lord of hosts. 12And all nations shall call you blessed: for ye shall be a delightsome land, saith the Lord of hosts. (Malachi 3:6‑12)). Las negrillas me corresponden.
Vemos que se lee “la nación toda” en singular, mas no dice TODAS LAS NACIONES, por cuanto las otras naciones no tenían ninguna relación con dar el diezmo obligatorio, la nación toda hace referencia a los hijos de Jacob o nación de Israel, las otras naciones conforman el pueblo gentil, entre los cuales estamos todos lo que no pertenecemos a la raza judía y en consecuencia JAMÁS hemos estado bajo la ley de Moisés y peor aún obligados a dar el diezmo.
El “haya alimento en mi casa”, nos recuerda que el diezmo era exclusivamente de los productos cosechados de la tierra y de los animales, nunca se pidió dinero o de los ingresos de otras actividades, los artesanos no tenían que entregar el diezmo, porque Jehová tenía interés únicamente de la alimentación de los levitas, y de las otras personas que tenían derecho al diezmo, tales como los extranjeros, los huérfanos y las viudas.
Los oportunistas actualmente piden un traje nuevo, llantas para su carro, etcétera.
Inclusive si usted es un judío y pertenece al pueblo de Israel, ya no es obligación para usted porque el tiempo ha pasado y ya no debe estar espiritualmente bajo el imperio de la ley de Moisés.
Este mismo mal actualmente se ha incrustado en las congregaciones de la cristiandad.
Los israelitas dejaron de entregar los diezmos cuando el Templo de Jerusalén fue destruido por el imperio Romano 70 años d. C.
Allí se perdieron los registros de las genealogías de los judíos, de tal manera que no existe actualmente la seguridad para poder decir que alguien pertenece a la tribu de Leví, y en tal razón diga que tiene derecho a los diezmos.
Los que se hacen pasar actualmente como descendientes de la tribu de Leví, no pasan de ser embusteros y oportunistas para estirar la mano exigiendo los diezmos.
Al presente tiempo los judíos que son perfectos conocedores de la Ley de Moisés no exigen los diezmos, en su lugar cobran por la ocupación de los asientos que se encuentran numerados y por su ubicación en la sinagoga tienen diferentes valores.
La ofrenda en el Nuevo Testamento
En el Nuevo Testamento no encontramos ni un solo versículo con instrucciones o mandamiento sobre dar el diezmo.
¿Cuándo y en qué pasaje del Nuevo Testamento consta que el Señor Jesucristo, (que pertenecía a la tribu de Judá y no a la de Leví), haya pedido el diezmo a sus discípulos; y peor aún les haya tratado a sus apóstoles y discípulos, como ladrones diciéndoles: me habéis robado, o habéis robado a Dios.
Tampoco jamás persona alguna reclamó a Jesucristo, sobre el cumplimiento o incumplimiento del diezmo.
Si Jesús hubiera pedido diezmos, los judíos no le hubieran dado porque ellos sabían que no descendía de la tribu de Leví.
Al morir Jesús, el velo del templo se rompió dándonos acceso a todos los redimidos por la sangre del Señor Jesucristo al lugar santísimo (Hebreos 10:2222Let us draw near with a true heart in full assurance of faith, having our hearts sprinkled from an evil conscience, and our bodies washed with pure water. (Hebrews 10:22)).
En el Nuevo Testamento o Nuevo Pacto, ya no existe más la casta de los sacerdotes levitas por sucesión obligatoria; así que actualmente el sacerdocio no se hereda por pertenecer a una casta privilegiada.
La palabra de Dios en el Nuevo Testamento cuando se refiere a sacerdotes está hablando de todos y cada uno de los hijos de Dios a quienes por medio del sacrificio expiatorio de Cristo, nos ha constituido en sacerdotes santos, con acceso directo y sin intermediarios al trono de la gracia de Dios, para ofrecerle de lo más íntimo de nuestro ser sacrificios espirituales, la adoración y la alabanza que le debemos (Apocalipsis 1:6; 5:106And hath made us kings and priests unto God and his Father; to him be glory and dominion for ever and ever. Amen. (Revelation 1:6)
10And hast made us unto our God kings and priests: and we shall reign on the earth. (Revelation 5:10)
).
La Carta a los Hebreos fue escrita para los judíos que se habían convertido a Cristo (1 Corintios 10:3232Give none offence, neither to the Jews, nor to the Gentiles, nor to the church of God: (1 Corinthians 10:32)), y en el capítulo 7, versículo 7 dice: “Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley”, esto es que la ley mosaica, a la cual estaban sometidos los judíos, ya no está en vigencia. Ahora estamos bajo la vigencia de la gracia, no de la ley. Y no nos ha sido impuesta, sino que nosotros en forma libre y voluntaria la hemos aceptado por la fe que es en Cristo Jesús.
La ley mosaica del antiguo pacto ya no está en vigencia, por cuanto hemos entrado a vivir bajo la gracia (Romanos 6:1414For sin shall not have dominion over you: for ye are not under the law, but under grace. (Romans 6:14)).
“Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer” (Hebreos 8:1313In that he saith, A new covenant, he hath made the first old. Now that which decayeth and waxeth old is ready to vanish away. (Hebrews 8:13)).
Pero los que se creen dioses y cuyo dios es el dinero, la primera frase que en sus mensajes brota de su boca es habéis robado a Dios, como si Dios siendo el creador de cielos y tierra necesitase de algo.
“El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas” (Hechos 17:24-2524God that made the world and all things therein, seeing that he is Lord of heaven and earth, dwelleth not in temples made with hands; 25Neither is worshipped with men's hands, as though he needed any thing, seeing he giveth to all life, and breath, and all things; (Acts 17:24‑25)).
Muchas denominaciones del cristianismo moderno han seleccionado del Antiguo Pacto o ley mosaica exclusivamente el diezmo, algo eminentemente judaico, y lo han agregado a la iglesia cristianizándolo, como norma vigente de obligado cumplimiento, dicen que la ley del diezmo subsiste y es obligatorio para los cristianos hoy en día.
“Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos” (Santiago 2:1010For whosoever shall keep the whole law, and yet offend in one point, he is guilty of all. (James 2:10)).
El diezmo estaba empaquetado en la Ley, de tal forma que deben obligar al cumplimiento de todo o nada de la ley mosaica, ¿Por qué no siguen con la construcción de altares de piedra, los sacrificios de animales, el apedrear personas hasta la muerte si son encontrados en delito flagrante, etcétera?
Estos falsos maestros presumen predicar el evangelio de la gracia, pero con sus enseñanzas torcidas y prácticas inmorales ocasionan que los cristianos, los escogidos de Dios se aparten y caigan de la gracia y se vuelvan legalistas, igual que los fariseos hipócritas a los que se refiere el Señor Jesucristo en el Nuevo Testamento.
No hay en el Nuevo Testamento un solo pasaje que después de la muerte del Señor Jesucristo, insinúe u obligue el pago del diezmo.
Bajo el imperio de la gracia el deseo sincero es que todos los redimidos por la sangre del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, den con el corazón bien dispuesto “como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:77Every man according as he purposeth in his heart, so let him give; not grudgingly, or of necessity: for God loveth a cheerful giver. (2 Corinthians 9:7)).
Ahora debemos dar no por obligación, sino por gratitud de lo que Cristo ha hecho por nosotros y con responsabilidad.
En el Nuevo Testamento, que está en vigencia para nosotros que constituimos la iglesia del Dios viviente, hay una preciosa enseñanza que vale la pena leerla y releerla para atesorarla en nuestro corazón y ponerla en práctica en nuestra vida:
“En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas” (1 Corintios 16:1-21Now concerning the collection for the saints, as I have given order to the churches of Galatia, even so do ye. 2Upon the first day of the week let every one of you lay by him in store, as God hath prospered him, that there be no gatherings when I come. (1 Corinthians 16:1‑2)).
La enseñanza es para que lo pongan en práctica los santos, es decir, que los no creyentes no tienen la obligación de ofrendar, pero los pedigüeños del diezmo lo reciben de todas las personas sin excepción alguna, lo único que les interesa es el ingreso de dinero para llenar sus propios bolsillos.
Como leímos anteriormente es: “Cada primer día de la semana”, así que no es correcto pedir en cada reunión y en cualquier día de la semana; sino como la palabra de Dios lo establece: “Cada primer día de la semana”. Luego dice: “ponga aparte algo”. ¿Será que el Espíritu Santo se olvidó de inspirar a Pablo para que ponga “cada uno de vosotros ponga aparte el diezmo” en vez de “ponga aparte algo”? No existe equivocación alguna, pues en los originales dice claramente: “ponga aparte algo, según haya prosperado”. Si mis ingresos han sido insignificantes y apenas me alcanza para dar de comer a mi familia, Dios que es bondadoso y misericordioso, ¿me forzará a entregar un aporte obligatorio como el diezmo? Él no es injusto.
Conozco personalmente a un amado hermano que en su empresa tiene excelentes ganancias, pero con su familia han decidido fijar un ingreso fijo para el hogar, de tal manera que puedan vivir con comodidad, sin lujos; lo demás (más del cincuenta por ciento 50%) lo dan para la obra del Señor.
Haciendo referencia al “Evangelio de la Prosperidad” que se predica en varias denominaciones modernas, (tan en boga en nuestro tiempo), hemos visto un parcial cumplimiento, porque los únicos que prosperan son los avaros líderes religiosos que explotan a los demás con la exigencia del diezmo y otras ofrendas forzadas, quienes obligan a los fieles a hacer un “pacto con Dios”, dando cierta cantidad, con la esperanza de recibir mucho más: “¡Bendiciones a raudal hasta sobreabundar!”.
Los ingenuos lógicamente quedarán más pobres y lo que es peor: por esta razón se alejan de los caminos del Señor para no regresar jamás.
El cobro indebido del diezmo ha traído como consecuencia un tremendo desprestigio a la Iglesia.
Bajo la gracia, lo importante no está en la cantidad de dinero o bienes que se entreguen en la colecta, sino en haberse dado cuenta que uno es parte del Cuerpo de Cristo, miembro de Su iglesia, forma parte de una familia espiritual, una maravillosa comunidad espiritual, saber que uno es parte de su desarrollo y continuidad.
Debemos dar: Con propósito de corazón, no con tristeza; no por necesidad, sino con liberalidad, porque Dios ama al dador alegre (2 Corintios 9:77Every man according as he purposeth in his heart, so let him give; not grudgingly, or of necessity: for God loveth a cheerful giver. (2 Corinthians 9:7); Romanos 12:88Or he that exhorteth, on exhortation: he that giveth, let him do it with simplicity; he that ruleth, with diligence; he that showeth mercy, with cheerfulness. (Romans 12:8)). No se trata de dar tan solo lo que nos sobra, sino dar aun de aquello que nos puede hacer falta; pero para que el reino de Dios crezca aquí en la tierra.
El que tiene oídos para oír oiga: Actualmente estamos viviendo bajo la gracia redentora del Señor Jesucristo y ahora no es el diezmo de los pobres lo que le corresponde al Señor, sino una entrega total, es decir, espíritu, alma y cuerpo; recordemos que hemos sido comprados “por precio” (1 Corintios 6:20; 7:2320For ye are bought with a price: therefore glorify God in your body, and in your spirit, which are God's. (1 Corinthians 6:20)
23Ye are bought with a price; be not ye the servants of men. (1 Corinthians 7:23)
).
Los cristianos somos mayordomos de lo que Dios ha puesto en nuestras manos para que lo administremos con responsabilidad personal y no debemos delegarla a quienes no lo usan para los santos y para la predicación del evangelio.
Con este entendimiento debo ser un buen administrador de todo lo que el Señor me ha provisto y vivir para la gloria de Dios. Y conjuntamente con el escritor sagrado debo decir de lo más íntimo de mi corazón: “ ... Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos” (1 Crónicas 29:1414But who am I, and what is my people, that we should be able to offer so willingly after this sort? for all things come of thee, and of thine own have we given thee. (1 Chronicles 29:14)).
Buenos ejemplos en el Nuevo Testamento
Lo que hicieron los santos de Macedonia
¿Cuál fue el secreto?
Ellos habían aprendido con respecto a la mayordomía que el dinero no era lo principal, lo prioritario era darse ellos mismos a Aquel que los había comprado con el infinito precio de Su sangre preciosa.
La ofrenda de la viuda
“Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía” (Lucas 21:1-41And he looked up, and saw the rich men casting their gifts into the treasury. 2And he saw also a certain poor widow casting in thither two mites. 3And he said, Of a truth I say unto you, that this poor widow hath cast in more than they all: 4For all these have of their abundance cast in unto the offerings of God: but she of her penury hath cast in all the living that she had. (Luke 21:1‑4)).
Usted apreciado lector y hermano amado, al terminar este estudio en la Palabra de Dios, tiene el derecho de aceptarlo o rechazarlo y quedar esclavo de una moderna doctrina de hombres que lo único que pueden demostrar es que están saturados de avaricia, y obligan el diezmo para mantener una estructura de poder económico y una jerarquía eclesiástica superior al común de los hermanos.
Por mi parte me esforzaré de seguir fielmente al único Dios: “Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones” (Salmo 100:55For the Lord is good; his mercy is everlasting; and his truth endureth to all generations. (Psalm 100:5)).