“¿Cuál fue el gran motivo que Tú, Dios de amor,
Enviases Tu Espíritu, al Consolador,
Llenando de paz y de amor divinal
A los corazones ya de cada cual?
¡Fue Tu amor!, (bis) ¡infinito amor!,
Que aun Te motivó, Padre, Dios de amor;
Amor que a Tu Espíritu en gracia nos dio,
Al Consolador que Tu amor proveyó.