(Walla Walla, Washington – 27 de junio de 2003)
Vayamos a Juan 14:16-17: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros”.
Me gustaría hablar acerca de la presencia y poder del Espíritu de Dios, y cómo este gran recurso (de tener una Persona divina morando en nosotros) es capaz y está dispuesto a ayudarnos en nuestro camino cristiano.
Hemos sido bendecidos con muchas provisiones maravillosas de parte de Dios para ayudarnos en nuestro camino por este mundo. 2 Pedro 1:33According as his divine power hath given unto us all things that pertain unto life and godliness, through the knowledge of him that hath called us to glory and virtue: (2 Peter 1:3) dice: “Como todas las cosas que pertenecen á la vida y á la piedad nos sean dadas de Su divina potencia”. Pero la mayor de todas estas cosas es el don de la presencia del Espíritu morando en nosotros.
Cuando el Señor Jesús estaba a punto de regresar al cielo, Él anunció a Sus discípulos que la venida del Espíritu de Dios, como el “Consolador”, se manifestaría de dos maneras:
• Moraría “con” ellos.
• Estaría “en” ellos.
Estas son las dos maneras en las que el Espíritu reside en la tierra hoy en día. Quiero hablar particularmente de la segunda, la presencia del Espíritu “en” el creyente, y mostrar cómo Él es capaz y está dispuesto a ayudarnos en nuestro camino al cielo.
Así que, veamos ahora algunas de las funciones del Espíritu de Dios que mora en nosotros y veamos cómo trabaja para nuestro bien y bendición. Me gustaría señalar al menos cinco cosas diferentes que el Espíritu hace por nosotros ayudándonos a vivir para la gloria de Dios.
*****
Publicado por:
Christian Truth Publishing