Fragmento: ¿Somos moradores de la tierra, o tenemos nuestro corazón en el cielo? ¿Estamos tan ocupados con lo terrenal que parece que somos de aquí, o tenemos el carácter de Cristo? Él estaba separado tan cabalmente de las cosas de este mundo que no podía encontrar Su gozo aquí. Este mundo no debe ser el lugar donde su corazón tenga su alimento y su ocupación. No ha de ser así si el Espíritu lo ocupa con las cosas de Cristo, y su corazón está puesto en Cristo; El que está en el cielo será su objeto, y las cosas de este mundo no podrán tener su cariño.
*****
“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos á la verdad corren, mas uno lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos, á la verdad, para recibir una corona corruptible; mas nosotros, incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como á cosa incierta; de esta manera peleo, no como quien hiere el aire” (1 Corintios 9:24-2624Know ye not that they which run in a race run all, but one receiveth the prize? So run, that ye may obtain. 25And every man that striveth for the mastery is temperate in all things. Now they do it to obtain a corruptible crown; but we an incorruptible. 26I therefore so run, not as uncertainly; so fight I, not as one that beateth the air: (1 Corinthians 9:24‑26)).
Extracto: “Así era como ellos deberían correr, y, para poder correr así, uno debe negarse a sí mismo. De esta manera obraba el apóstol. Él no corría con pasos inciertos, como uno que no veía el fin cierto, o que no lo perseguía seriamente como una cosa sabida. Él sabía bien lo que estaba siguiendo, y lo perseguía verdadera y evidentemente, de acuerdo con su naturaleza. Todos lo podían juzgar por su manera de andar. Él no jugueteaba como uno que hiere el aire —hazaña fácil—. Al buscar aquello que era santo y glorioso, él conocía las dificultades que resistía en el conflicto personal con el mal que procuraba obstruir su victoria ... . Había realidad en su carrera para el cielo; él no toleraría nada que se opusiera a ello”.
*****
Extracto: “Respondió Jesús, y díjole: El que Me ama, Mi palabra guardará; y Mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada” (Juan 14:2323Jesus answered and said unto him, If a man love me, he will keep my words: and my Father will love him, and we will come unto him, and make our abode with him. (John 14:23)). El Padre y el Hijo vienen y hacen Su morada con nosotros. Cuán poco tenemos esta manifestación. El corazón del Señor está en ellos, y no pueden ser felices aquí, y tienen la osadía de esperar la bienaventuranza de estar con el Padre, y “vendremos y moraremos con vosotros, hasta que vosotros podáis venir y morar con nosotros”.