Esta es la historia de mi infancia. Todos los eventos principales son verdaderos, pero hay muchos detalles que se borran de mi mente, pues de eso ya hace más de treinta años.
Esta historia fue dedicada a todos los niños del mundo, con la esperanza que ellos se acerquen a Jesucristo mi precioso Salvador.
Mi especial agradecimiento a Ruth Breman, quien ilustró este libro, y a Ruth Cortez quien lo tradujo del idioma inglés.
D.L. Morris