Amor o Deber? [Folleto]

Amor o Deber?
English:
Duty or Love?
BTP#:
#41208
Cover:
A todo color
Pages:
4 pages
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Full Text of Amor O Deber

Era un viernes en la tarde, y Alberto Drecker estaba cumpliendo su deber en el puente del tren encima del río Passaic. Acababa de abrir el puente para permitirle el paso a una embarcación, y ahora se disponía a cerrarlo para cederle la oportunidad de cruzar al tren de Nueva York.

Una decisión desesperante

Justo en ese momento el hijo de Alberto, Pedro, se acercó corriendo hacia él a lo largo del malecón. Pedro no pudiendo evitar el resbalón, cayó al profundo río que se agitaba. Casi al mismo tiempo Alberto Drecker oyó el silbido del tren que se aproximaba en la distancia. Aunque todavía no podía ver el tren, sabía que a menos que el puente fuera cerrado inmediatamente, el tren se lanzaría a la orilla y caería igualmente al río. Salvar la vida de Pedro sería fácil, pero si se detenía en su auxilio, ¿cuántos más morirían en el accidente masivo del tren? ¿Qué debía hacer?

En agonía mientras miraba con sus propios ojos a su hijo ahogarse, Drecker permaneció en su puesto. Sintiendo gran dolor, el puente lentamente se cerró, y segundos mas tarde el tren cruzaba ruidosamente pero a salvo. Al instante Drecker se lanzó al agua y arrastrando a Pedro lo sacó a la orilla del río. Con el corazón hecho pedazos, comprendió que era ya demasiado tardesu hijo había muerto.

¿Podemos acaso comprender el sentir de Alberto Drecker? Era en verdad una decisión terrible la que tenía que hacer. Deseaba por supuesto salvar la vida de su hijo, pero no podía hacerlo y a la misma vez salvar la vida de los pasajeros del tren. Mientras trabajaba en desesperación, veía la lucha desesperada de su hijo que se ahogaba. El tren cruzó a salvo. Su hijo perdió la vida. Los pasajeros sintieron un gran agradecimiento, al oír la conmovedora noticia de cómo Drecker había salvado sus vidas en lugar de la de su hijo.

Otra historia de amor

Ahora consideremos otra historia de amor profundo y obediencia perfecta. En la cruz de Cristo vemos como Dios dio a Su Hijo amado padecer hasta la muerte para eximir a pecadores culpables. Sólo así pudiera Dios ofrecer la salvación gratuita a todos. No había otra manera para salvar a los pecadores.

La gran pregunta es: ¿Se deberá enviar a aquellos que merecen el castigo por sus pecados al infierno, o deberá Dios enviar a Su Hijo a este mundo para llevar sus culpas? Gracias sean dadas a Dios, porque Su amor es tan grande “que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Alberto Drecker no mandó a su hijo al río, este se cayó. Pero Dios el Padre envió a Su Hijo para que llegara a ser nuestro Salvador. “En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a Su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por Él” (1 Juan 4:9).

¿Responde usted con profunda gratitud al maravilloso amor que Dios le mostró? ¿Le ha agradecido por Su amor, y por la obra que Cristo cumplió en la cruz? Si nunca lo ha hecho, ¿por qué no agradecerle ahora y recibir al Señor Jesús como su propio Salvador? El aceptarle le trae salvación eterna ahora; y rechazarle le traerá juicio eterno.

“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36).

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