Jueces 15

Judges 15
Sansón regresa con los Filisteos
Ahora veamos el capítulo 15. “Aconteció después de algún tiempo, que en los días de la siega de trigo Sansón visitó a su mujer con un cabrito, diciendo: Entraré a mi mujer en el aposento. Mas el padre de ella no le dejó entrar. Y dijo el padre de ella: Me persuadí de que la aborrecías, y la di a tu compañero. Mas su hermana menor, ¿no es más hermosa que ella? tómala, pues, en su lugar” (versículos 1-2).
Podría pensarse que Sansón había aprendido la lección en cuanto a los Filisteos con todo lo que había sucedido en el capítulo anterior. Dios le había revelado su verdadero carácter, y uno pensaría que él hubiera querido irse tan lejos de ellos como fuera posible. ¡Pero no, él regresa! Sansón no era solo fuerte físicamente, era fuerte de carácter también. Cuando llega allí, ¡descubre que su mujer había sido dada a “su compañero” en matrimonio! Qué sorpresa debió de ser esta. ¡La muchacha se casa con su “mejor amigo”! ¡Qué compañero era este! Uno podría pensar que, si hubiera sido verdaderamente amigo de Sansón, le habría dicho: “Yo no voy a casarme con ella, ella pertenece a mi amigo Sansón”. Pero no hay ni una sola palabra de esto aquí. Así es el mundo que da puñaladas por la espalda.
También vemos que la moral de Sansón se había deteriorado. ¡No se había casado oficialmente, pero quería entrar al aposento para acostarse con ella, por lo que sus intenciones eran puramente inmorales! Pero, de nuevo, Dios interviene providencialmente, y él se ve impedido de hacerlo. Verdaderamente Dios es fiel, y preserva los pies de Sus santos (1 Samuel 2:99He will keep the feet of his saints, and the wicked shall be silent in darkness; for by strength shall no man prevail. (1 Samuel 2:9); Salmo 121:33He will not suffer thy foot to be moved: he that keepeth thee will not slumber. (Psalm 121:3)). Sin embargo, podemos ver que este pobre hombre se estaba deslizando moralmente. En el capítulo 16 no tiene ningún reparo en entregarse a la inmoralidad con una ramera. Por el momento, sin embargo, Sansón es guardado de echar a perder su vida y su testimonio.
¡Qué grande decepción debe haber sido esta para Sansón! Pero a veces es la única manera en que aprendemos. Él estaba cosechando el fruto amargo de sus falsas alianzas con los enemigos del pueblo de Dios. ¿Cómo podía haber pensado que su relación con una Filistea podría ser bendecida por Dios? Estaba aprendiendo que “el camino de los transgresores es duro” (Proverbios 13:1515Good understanding giveth favor: but the way of transgressors is hard. (Proverbs 13:15)).
Las represalias de Sansón por la traición de los Filisteos
Indignado por esta violación de confianza, Sansón reacciona con la promesa de vengarse. “Entonces le dijo Sansón: Sin culpa seré esta vez respecto de los Filisteos, si mal les hiciere. Y fue Sansón y cazó trescientas zorras [chacales], y tomó teas, y juntó cola con cola, y puso una tea entre cada dos colas. Después, encendiendo las teas, soltó las zorras [chacales] en los sembrados de los Filisteos, y quemó las mieses amontonadas y en pie, viñas y olivares” (versículos 3-5). En esto, Sansón actúa bajo un principio mundano de venganza. Al mezclarse con el mundo vemos que había aprendido los caminos del mundo. Él atrapa 300 “chacales” y los junta cola con cola, y pone una antorcha en medio. Entonces encendió las antorchas y soltó a los animales frenéticos en los campos de trigo de los Filisteos. ¡En esto vemos que Sansón no sólo era fuerte, sino que también era un corredor muy veloz! Fue una hazaña increíble en verdad.
Los chacales son animales inmundos que vagan por los campos alimentándose de carroña. Ellos son un claro tipo de la carne, que también se alimenta de la corrupción. Su uso en la lucha contra los Filisteos nos habla de alguien que usa la carne en el servicio del Señor. Sansón trató de contrarrestar la carne con la carne, y esto nunca funciona. “La ira del hombre no obra la justicia de Dios” (Santiago 1:2020For the wrath of man worketh not the righteousness of God. (James 1:20)). El siervo del Señor debe tener cuidado de no luchar utilizando chacales; tales esfuerzos en nuestra lucha espiritual no serán bendecidos por Dios. Notemos que esta acción no fue aprobada por Dios; no hay ninguna mención del “Espíritu del Señor” viniendo sobre él, como en ocasiones anteriores.
El resultado de esta táctica carnal fue que el alimento de la herencia de Dios se quemó. El alimento de Canaán, aunque en manos de los Filisteos, por derecho pertenecía a los hijos de Israel, y no debió haber sido destruido. La manera de Dios hubiera sido recobrarlo para los hijos de Israel derrotando a los Filisteos (Deuteronomio 20:19-2019When thou shalt besiege a city a long time, in making war against it to take it, thou shalt not destroy the trees thereof by forcing an axe against them: for thou mayest eat of them, and thou shalt not cut them down (for the tree of the field is man's life) to employ them in the siege: 20Only the trees which thou knowest that they be not trees for meat, thou shalt destroy and cut them down; and thou shalt build bulwarks against the city that maketh war with thee, until it be subdued. (Deuteronomy 20:19‑20); Levítico 26:1010And ye shall eat old store, and bring forth the old because of the new. (Leviticus 26:10)). La lección aquí es que, cuando la carne está activa en el servicio del Señor, no resultará en algo productivo. El Señor dijo: “La carne para nada aprovecha” (Juan 6:6363It is the spirit that quickeneth; the flesh profiteth nothing: the words that I speak unto you, they are spirit, and they are life. (John 6:63)). J. N. Darby dijo que esas son cinco palabras que necesitamos aprender bien.
En el versículo siguiente (6), vemos que fuego se contesta con fuego. ¡Sansón quemó los sembrados de los Filisteos, y ellos quemaron el afecto de su corazón! ¡Tomaron al que iba a ser su suegro, y lo quemaron a él y a su hija hasta morir! Este incidente nos da un indicio de la clase de personas que eran. Si a los Filisteos no les importó matar a algunos de los suyos, ¿harían menos a uno de los hijos de Israel? La gente del mundo solo se preocupa por sus intereses, y cuando éstos son afectados, dejan ver sus verdaderos colores.
Cuando Sansón se enteró de esto, se enfureció aún más, e hirió a los Filisteos con una ferocidad devastadora. Él dijo: “Ya que así habéis hecho, juro que me vengaré de vosotros, y después desistiré. Y los hirió cadera y muslo con gran mortandad; y descendió y habitó en la cueva de la peña de Etam” (versículos 7-8).
Los hermanos de Sansón lo entregan a los Filisteos
A pesar de que Sansón logró una victoria sobre los Filisteos, solo fue una pequeña victoria. No liberó a los hijos de Israel de su yugo, más bien incitó un nuevo ataque de parte de ellos. El versículo 9 dice: “Entonces los Filisteos subieron y acamparon en Judá, y se extendieron por Lehi”. ¡El resultado fue que tres mil hombres de Judá (hermanos de Sansón) quisieron evitar este inminente ataque entregándoles a Sansón! Esto demuestra que sus hermanos lo veían más como un perturbador que un libertador. ¡Su curso estaba tan torcido, que sus hermanos no pudieron reconocer que trataba de servir al Señor! Hebreos 11:3232And what shall I more say? for the time would fail me to tell of Gedeon, and of Barak, and of Samson, and of Jephthae; of David also, and Samuel, and of the prophets: (Hebrews 11:32) indica que, a pesar de que era terriblemente obstinado, sus acciones estaban mezcladas con fe. Pero sus hermanos no vieron esto. Está claro que Sansón no tenía la confianza de sus hermanos, y casi no se les puede culpar. Esto demuestra que, si tratamos de servir al Señor sin vivir de acuerdo a la Palabra de Dios, no debemos esperar que nuestros hermanos nos tomen en serio.
Sus hermanos le dijeron: “Hemos venido para prenderte, y para entregarte en mano de los Filisteos” (versículo 12). Esto muestra el triste estado en que habían caído los hijos de Israel. ¡Habían ido de una decadencia a la otra, y ahora ni siquiera les importaba ser liberados! Ellos preferían el yugo de los Filisteos que incurrir en su enojo por causa de las perturbaciones de Sansón. Al ser presionados por los príncipes de los Filisteos, estuvieron dispuestos a ayudarles a prender a Sansón. Preferían atar esa energía de fe suya, y seguir en un estado bajo, que ser perturbados por él. Este es un cuadro de cuando los santos de Dios se encuentran en un estado tan bajo que no quieren que alguien utilice su don en su presencia. Tal vez les tocará la conciencia y expondrá su estado, por lo que prefieren que ese don sea restringido.
Sansón lo vio como una oportunidad, por lo que accedió a ser atado por ellos, y permitió ser entregado en manos de los Filisteos. Esto sin duda fue un acto de fe de su parte. Las “dos cuerdas nuevas” con las que fue atado quizás hablen de las dos cosas que han obstaculizado a los siervos de Dios durante años en cuanto a ejercer su don en la libertad del Espíritu —esto es, el ritualismo y el racionalismo (versículo 13).
Sansón mata a mil Filisteos con una quijada
Versículos 14-20. Estando en medio de los Filisteos, el Espíritu del Señor vino sobre Sansón con poder, y rompió las cuerdas de sus manos. Y hallando “una quijada de asno”, mató a “un millar de hombres” con ella. Sansón obtuvo otra pequeña victoria, a pesar de ser una hazaña increíble para un sólo hombre. Era el cumplimiento de las palabras de Moisés y Josué: “Un varón de vosotros perseguirá a mil: porque Jehová tu Dios, Él es quien pelea por vosotros, como Él ha prometido” (Josué 23:1010One man of you shall chase a thousand: for the Lord your God, he it is that fighteth for you, as he hath promised you. (Joshua 23:10); Deuteronomio 32:3030How should one chase a thousand, and two put ten thousand to flight, except their Rock had sold them, and the Lord had shut them up? (Deuteronomy 32:30)).
Sansón podía jactarse: “Un montón, dos montones; con la quijada de un asno maté a mil hombres”. Pero había una mancha sobre su victoria (versículo 16). Esta fue estropeada por el hecho de que lo hizo, una vez más, mezclando principios. Había utilizado un instrumento sucio. La “quijada” era parte de un cuerpo muerto, y esto contaminaba a un nazareo. Tal vez pensó que, por el hecho de encontrarse en esa situación, estaba absuelto de los compromisos nazareos que le prohibían tocar un cuerpo muerto. No sería el primero con una idea así. Esto nos habla de un siervo del Señor que utiliza métodos de servicio no recomendados por Dios. Es posible adoptar un principio falso y utilizarlo con cierto éxito. Pero a largo plazo, no será bendecido por Dios. Se darán cuenta que Sansón padeció por ello al final, pues estaba totalmente exhausto y cercano a la muerte.
Notemos también que de inmediato “arrojó” la mandíbula. Me parece que lo hizo porque no quería que supieran que había usado un instrumento que no debía. En su terrible sed, Sansón ora por primera vez en su vida (de acuerdo a lo que indica el registro divino). Se vuelve a Dios y pide ayuda, y esto siempre es bueno, sin importar lo obstinado que alguien haya sido. Hubiera sido bueno hacer esto antes en su vida. Dios responde dándole agua de la hendidura de la “roca”, mediante la cual fue reanimado. Esta fue una bendición provisional para un siervo cansado. El Señor no abandona a Sus siervos, aun cuando han comprometido ciertos principios en Su servicio.
El versículo 20 indica que con este incidente concluye formalmente su función como juez de Israel. Sus hazañas son interesantes y muestran espectaculares despliegues de fuerza, pero en el mejor de los casos, sólo llegaron a ser pequeñas victorias sobre sus enemigos. Eran más perturbaciones que liberaciones, y no efectuaron ninguna liberación significativa para los hijos de Israel. Al final de sus días, estaban todavía bajo el yugo de los Filisteos.