D.E. Rule
“Jesús ... dijo a Sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a Su mies” (Mateo 9:35,37-3835And Jesus went about all the cities and villages, teaching in their synagogues, and preaching the gospel of the kingdom, and healing every sickness and every disease among the people. (Matthew 9:35)
37Then saith he unto his disciples, The harvest truly is plenteous, but the laborers are few; 38Pray ye therefore the Lord of the harvest, that he will send forth laborers into his harvest. (Matthew 9:37‑38)).
Ya son dos años y medio desde que Rusia invadió Ucrania. Fue el inicio de una guerra no provocada y es evidente que los ucranianos no deseaban estar bajo el dominio de los rusos. Hasta ahora ha sido una guerra que ha costado la vida de cientos de miles de personas entre soldados y civiles. Los soldados rusos que perdieron sus vidas han sido la mayor parte. ¡Qué horrible para quienes van a la eternidad sin Cristo como su Salvador!
La cabeza de los ortodoxos rusos, Vladímir Mijáilovich Gundiáyev, ha proclamado cosas muy falsas en su apoyo a la invasión. Ha dicho que los soldados rusos que mueren en la guerra van como mártires directamente al cielo. Ha dicho que algunos han resucitado de entre los muertos. ¡Qué proclamaciones tan contrarias a la verdad de la Palabra de Dios! Además de esto, los rusos han destruido o se han apoderado de más de seiscientos lugares para reuniones donde las personas se congregaban para leer la Biblia. Han matado a cientos de líderes de estas congregaciones y han destruido más de dos millones de casas.
El otro lado del conflicto es que muchas de las congregaciones en Ucrania en donde se proclama la Biblia han crecido bastante. Cuando las personas están viviendo bajo la amenaza continua de la muerte están más dispuestas a pensar en la eternidad y la necesidad de estar listos. Entre los más de diez millones de refugiados, incluyendo los que han huido dentro del país y los que han salido a otros países, hay al menos cinco millones de niños y jóvenes. ¡Qué importante que sean alcanzados con las buenas nuevas de salvación! Hay mucha necesidad de comida y agua también.
Podemos orar por la bendición espiritual de cada uno y por la protección de los ataques físicos y de las falsas enseñanzas. Hay que orar para que los que están en lugares de autoridad tengan sabiduría y para que gobiernen en el temor de Dios.