El Hijo de Dios vino del cielo en gracia; ascendió en justicia; Él viene en gloria.
El Padre envió al Hijo; el Hijo se dio a Sí mismo por nosotros, y fue por medio del Espíritu eterno que Él se ofreció a Sí mismo. Ahora Dios es por nosotros, Cristo en nosotros, y el sello del Espíritu sobre nosotros. Somos hijos de Dios, miembros del cuerpo de Cristo, y templos del Espíritu Santo.
Tenemos justicia, y aguardamos su esperanza. Tenemos las arras, y esperamos la posesión de la herencia. Tenemos redención en cuanto a nuestras almas, y esperamos la redención de nuestros cuerpos.
Tenemos la salvación de nuestras almas, y miramos hacia el Salvador para que cambie nuestros cuerpos viles. Hemos recibido el Espíritu Santo y esperamos al Esposo.
¡Qué gracia tan maravillosa la que pudo así ponernos en esa bendición!
Queridos Hermanos: ¿Todavía tenemos pensamientos de ansiedad a veces? ¿Procuramos llevar nuestras cargas solos? ¿Dudamos a veces de la bondad del Señor porque las circunstancias son extremadamente exasperantes y la perspectiva se ve muy lúgubre a los ojos humanos? ¿Ha arrojado la guerra su influencia marchitez sobre todas nuestras esperanzas?
Tomemos aliento de esto: ¿Qué clase de futuro tenía Abraham delante de sí cuando el SEÑOR le dijo que dejara “país”, y “parentela”, y la “casa de su padre”? Aparte del “llamamiento de Dios” y Dios con él en obediencia a ello, él no tenía absolutamente nada. ¡Pero su Dios es nuestro Dios! Y, ¡feliz leerlo! Él es el Dios que es “todo suficiente”. “El Shaddai” es el nombre por el cual Dios se reveló a Sí mismo a Abraham. Significa “Todopoderoso”. “Aparecióle JEHOVÁ y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de Mí, y sé perfecto” (Génesis 17:11And when Abram was ninety years old and nine, the Lord appeared to Abram, and said unto him, I am the Almighty God; walk before me, and be thou perfect. (Genesis 17:1)). Se nos dice que este nombre de Dios se deriva de una palabra que significa “el pecho”, que sugiere al impotente infante extrayendo su nutrición del pecho de su madre. ¡Cuán instructivo! Dios quiere prácticamente que aprendamos que somos tan incapaces como infantes, pero que Él es todo suficiente para nosotros en cualesquiera circunstancias. ¡Quiera Él conceder que nuestros pobres corazones descansen en esto! Es en la senda de la separación con Él cuando se comprende o se realiza esa porción tan pacífica; es el “Señor Todopoderoso” quien se compromete a hacer la parte de un Padre para Sus “hijos e hijas” (véase 2 Corintios 6:14-1814Be ye not unequally yoked together with unbelievers: for what fellowship hath righteousness with unrighteousness? and what communion hath light with darkness? 15And what concord hath Christ with Belial? or what part hath he that believeth with an infidel? 16And what agreement hath the temple of God with idols? for ye are the temple of the living God; as God hath said, I will dwell in them, and walk in them; and I will be their God, and they shall be my people. 17Wherefore come out from among them, and be ye separate, saith the Lord, and touch not the unclean thing; and I will receive you, 18And will be a Father unto you, and ye shall be my sons and daughters, saith the Lord Almighty. (2 Corinthians 6:14‑18) donde la renuncia voluntaria de lo que Él desaprueba es más que recompensada por lo que es Él Mismo para nosotros).
Alabanzas al Señor
Al Señor Jesús löemos
Porque tanto Le debemos;
Lo que somos y tenemos,
Sólo es nuestro en Él.
Es Jesús Su nombre amado,
A Su pueblo Él ha salvado;
Es el triunfo asegurado
Por Su gran poder.
¡Oh, confiad en este amigo!
Nos liberta del peligro,
Nos es hoy un fuerte abrigo
Y hasta el fin será.
Cumpliráse nuestro anhelo,
En el día en que sin velo
Le veremos en el cielo
Al Señor Jesús.