La mies es mucha: República de Kenia

From: Número 30
D.E. Rule
Kenia es un país con sus costas en el océano Índico, está ubicada en la línea equinoccial situada en el este de África. Tiene más de 40 millones de habitantes. Fue excolonia británica y por esta razón uno de los idiomas oficiales es el inglés. Otro es Swahili, el idioma de comercio del centro este de África. En total hay 74 idiomas en el país y en muchos no hay traducidas ni siquiera porciones de la Biblia.
Con los mamíferos grandes como los elefantes, leones, hipopótamos, cebras y muchos más, es un país famoso para el turismo de safaris. Tienen visitantes del resto del mundo que vienen para ver a estos representantes de la creación de Dios. Otras fuentes principales de divisas incluyen las flores, cacao, café y otros productos agrícolas. Han descubierto petróleo en el oeste del país y en fin esto puede ser la exportación más grande.
Más del 80% de la población se identifican como cristianos, pero menos del 10% asisten a reuniones en una semana típica, mostrando que tal profesión para muchos es tan solo nominal. Están divididos en muchísimas denominaciones y grupos independientes que en muchos casos parecen que están en competencia el uno con el otro. ¡Cuánto nos hemos alejado de aquello por lo cual oró el Señor Jesucristo en Juan 17:20-2320Neither pray I for these alone, but for them also which shall believe on me through their word; 21That they all may be one; as thou, Father, art in me, and I in thee, that they also may be one in us: that the world may believe that thou hast sent me. 22And the glory which thou gavest me I have given them; that they may be one, even as we are one: 23I in them, and thou in me, that they may be made perfect in one; and that the world may know that thou hast sent me, and hast loved them, as thou hast loved me. (John 17:20‑23)!: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado”. Qué gran contraste cuando vemos cómo empezaron en el día de Pentecostés en Hechos 2:1: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos”. Ciertamente, tenemos que admitir que estamos lejos de la unidad hoy en día. Y, la respuesta no es una unión negociada, sino volver a los principios establecidos en el Nuevo Testamento como nos han sido dejados y ponerlos en práctica. Pasando por muchos pueblos pequeños en Kenia se ve letreros uno al lado de otro de diferentes congregaciones que aparentemente están y que son independientes las unos a las otras. Por otro lado, es bueno ver a personas en parques los fines de semana como en el parque central de Nairobi, la capital, reunidos o leyendo sus Biblias solos.
Uno de los vecinos con quien Kenia comparte una frontera es Somalia. Es probablemente el país en el mundo donde el gobierno tiene menos control que cualquier otro sobre el territorio. Desde los piratas somalís en alta mar en el Océano Índico hasta el interior del país, hay poco control del gobierno sobre muchas partes del territorio. Esto nos hace pensar de Jueces 21:25: “En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía”. De allí vinieron aquellos que tuvieron secuestradas a muchas personas y mataron a muchos otros en un ataque en un centro comercial en Septiembre del 2013. Estos terroristas musulmanes mataron a sangre fría inclusive a muchos niños y mujeres inocentes.
¡Qué diferencia existe con el ejemplo de Señor Jesucristo y sus enseñanzas! Él murió para que no nos toque la segunda muerte: “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:12-1312This is my commandment, That ye love one another, as I have loved you. 13Greater love hath no man than this, that a man lay down his life for his friends. (John 15:12‑13)). Debemos orar para que estas incertidumbres existentes hoy en día en Kenia resulten en beneficio para el avance del evangelio.