¿Son todos los pecados iguales?

From: Número 30
D.E. Rule
Pregunta: ¿Son todos los pecados iguales?
Respuesta: ¡No! Todos los pecados son serios pero no todos son iguales. Veamos algunos versículos que confirman esto, pero primero quiero hacer notar un punto muy importante: Basta un solo pecado y si la persona no se arrepiente de sus pecados y cree en el Señor Jesucristo como su Salvador, está perdido en sus pecados. Romanos 3:22-2422Even the righteousness of God which is by faith of Jesus Christ unto all and upon all them that believe: for there is no difference: 23For all have sinned, and come short of the glory of God; 24Being justified freely by his grace through the redemption that is in Christ Jesus: (Romans 3:22‑24) dice: “ ... Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”. Sea con un pecado o muchos, aunque todos somos culpables de una gran cantidad de ellos, y por lo tanto estamos destituidos de la gloria de Dios y ciertamente no iremos al cielo si no somos justificados por la gracia. En Santiago 2:1010For whosoever shall keep the whole law, and yet offend in one point, he is guilty of all. (James 2:10) leemos: “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos”. El estándar de Dios es absoluto y no permite entrar ni siquiera un pecado a la casa del Padre que está en el cielo.
Vemos algunos versículos que indican que no todo pecado es igual ante Dios.
Juan 19:5-11: “Y salió Jesús, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo: ¡He aquí el hombre! Cuando le vieron los principales sacerdotes y los alguaciles, dieron voces, diciendo: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! Pilato les dijo: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo delito en él. Los judíos le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios. Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo. Y entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: ¿De dónde eres tú? Más Jesús no le dio respuesta. Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene”. Pilato pensó que él poseía autoridad aparte de Dios y que Jesús no tenía autoridad, pero estaba totalmente equivocado. Jesucristo confirmó que los que le habían entregado tenían mayor pecado.
Mateo 11:20-24: “Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo: ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti”. Cuando hay más luz, hay más responsabilidad. Los que vivimos donde tenemos acceso fácil a la Biblia y oportunidad de enseñanza tenemos más responsabilidad colectiva e individual.
Lucas 12:45-48: “Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse, vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá”. Hay diferencias en niveles de castigo.
2 Pedro 2:20-21: “Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado”. Hay más responsabilidad para alguien que tiene conocimiento intelectual del Señor y comete el mismo pecado que si no hubiese tenido tal conocimiento.
Santiago 4:17: “Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”. No solamente es pecado hacer lo malo. También es pecado no hacer lo bueno.
1 Corintios 6:18: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”.
Proverbios 6:27-33: “¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas Sin que sus pies se quemen? Así es el que se llega a la mujer de su prójimo; No quedará impune ninguno que la tocare. No tienen en poco al ladrón si hurta para saciar su apetito cuando tiene hambre; pero si es sorprendido, pagará siete veces; entregará todo el haber de su casa. Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; corrompe su alma el que tal hace. Heridas y vergüenza hallará, y su afrenta nunca será borrada”. Los pecados sexuales dejan una huella durante toda la vida porque son pecados contra el cuerpo de uno mismo y porque van directamente contra el ejemplo de la pureza de Cristo con su novia, la iglesia. Tal vez una alegoría puede ilustrar esto. Supongamos que hay un joven que trabaja ayudando a alguien a vender periódicos en la calle por dos años. Años después se convierte al Señor y con la conciencia tocada vuelve al hombre que ayudó y admite que cada día robó 20 pesos de su empleador. Hace el cálculo de 14 600 pesos más intereses y manda un cheque por 25 000 para incluir los intereses. ¿Cómo se va a sentir el exempleador? Creo que va a estar agradecido de que el exempleado ha reconocido su falta y ha tratado de hacer restitución. Para continuar, supongamos que incluye en el sobre otro cheque por 25 000 pesos con la explicación de que durante el tiempo que estuvo trabajado para él tuvo relaciones sexuales con su esposa y que está incluyendo estos 25 000 pesos para hacer restitución. ¿Va a responder el hombre en la misma forma que respondería acerca del robo de dinero? ¡Para nada! Va a responder que no hay una cantidad de dinero que pueda compensar este pecado. La inmoralidad sexual es sumamente seria, en muchos casos las graves consecuencias duran por el resto de la vida.
Hebreos 10:28-29: “El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?”. Cuando tenemos toda la Biblia y en especial la luz del Nuevo Testamento somos más responsables que los que vivieron antes de la primera venida de Cristo.
Mateo 18:6: “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar”. Hay una responsabilidad en cuanto al trato de los niños y niñas.
En resumen, todo pecado es serio y si no es limpiado con la sangre de Cristo derramada en la cruz, no vamos a ir al cielo. Sin embargo, hay varios factores que hacen que ciertos pecados sean más graves que otros.