Jonás

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UN VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
"Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del
mal que había dicho que les haría, y, no lo hizo." Jonás 3:10
Este libro nos da el testimonio de Dios que Él orientó directamente a los gentiles, su arrepentimiento y Su misericordia hacia ellos (Véase Mateo 24:14).
Dios ordenó a Jonás que pregonara contra la ciudad de Nínive, que representa el sistema religioso gentil, pero en vez de obedecerle, huyó de la presencia del Señor en una nave.
Por su culpa el barco se puso en peligro, pues fue azotado por una terrible tempestad de tal modo que los marineros clamaron a Jehová, y dijeron: "Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobe nosotros la sangre inocente... Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar" (Cap. 1:14-15). Pero un gran pez tragó a Jonás y lo preservó tres días con tres noches.
Los incrédulos refutan bastante este hecho diciendo que la garganta de la ballena es tan estrecha que no puede tragar más que pescados. Pero nuestro pasaje no dice ballena, sino "un gran pez". La alusión al profeta estando en el vientre del gran pez es figurativa de la sepultura del Señor Jesús "en el corazón de la tierra" (Véase Mateo 12:40). La palabra ballena se usa aquí, sin embargo con ello no ganan nada los incrédulos; porque se ha comprobado que existen ballenas en el Artico que tienen gargantas enormes capaces de tragar cosas más grandes que un hombre.
Al final Jonás siempre predicó y logró que los hombres de Nínive, desde el rey hasta el último, se arrepintieran y creyeran en Dios.
Jonás es figura del Señor Jesucristo que, venciendo la muerte, trajo salvación a los gentiles.
UN PENSAMIENTO PARA LA JUVENTUD
Jonás 1:17
"Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches."
Como ya fue mencionado arriba, los tres días y tres noches son figurativos del tiempo que Cristo pasó en el sepulcro entre su muerte y resurrección. Ser tragado por un pez, sobrevivir en su barriga, y volver vivo a tierra seca es un milagro. Tanto más un milagro es lo que Jesucristo hizo cuando sufrió por nuestros pecados, entregó Su vida, fue sepultado, y resucitó de entre los muertos el tercer día. ¿En este día, has dado gracias a Él por esto que hizo en la cruz por ti? Por esto el Señor preparó el camino al cielo para nosotros. No debemos ser ingratos.